Es conveniente mojar el algodón antes de lavarlo, durante por lo menos cinco horas, y si es posible toda la noche, en un baño con polvos detergentes.
Cuando la tela está muy sucia, se recomienda duplicar la dosis de detergente y cambiar el agua en la mitad del proceso.
Después de este remojado y en el caso de un lavado a mano, la prenda se frotará con un cepillo de cerda y después se enjuagará con agua con lejía de cloro (una cucharada por cada litro de agua) Finalmente, se extenderá y secará, en un lugar aireado.
Para plancharlo, es necesario humedecer el algodón dos horas antes. Enróllelo formando una bola para extender bien la humedad.
Planche con la plancha bien caliente (200-230°). Si tiene plancha a vapor, no lo humedezca.
No mezcle la ropa pequeña con la grande (un par de baberos con un par de sábanas por ejemplo).