Prepararse para el futuro, es la principal meta de los niños y niñas que acuden todas las semanas al Centro de Cómputo y Recreación Kiwanis, ubicado en el corregimiento de El Chorrillo. Los niños y niñas, quienes estudian en las escuelas primarias públicas del área, reciben capacitación sobre el uso de las computadoras, lo cual incluye manejo, funcionamiento y programas, además de información general sobre los diversos acontecimientos nacionales e internacionales.
Las lecciones están a cargo de las instructoras voluntarias Mayté Mandiche y Cora Patterson, quienes previamente fueron capacitadas por el Ministerio de Educación.
De acuerdo con Mandiche, este centro representa una valiosa oportunidad, ya que son infantes de bajos recursos económicos, que no tienen computadoras en sus escuelas y menos en sus casas, por lo que se quedarían atrás en el uso de la tecnología, tan importante para el desarrollo académico y profesional. Mayté Mandiche, se integró a este programa, porque está convencida de que "el compromiso debe ser ayudar y servir al prójimo", por lo que ha organizado su tiempo para compartir sus conocimientos con los niños.
Kiwanis le dio la oportunidad de recibir entrenamiento en el uso de la computadora y ahora ella comparte sus conocimientos con los niños. Precisa que este Centro de Cómputo Recreación, además de capacitar a los niños en informática y desarrollar sus habilidades deportivas, les permite expandir su círculo de amistades, con otros que tienen sus mismos intereses; aprender y divertirse.
Los participantes, en grupos de 12 ó 15, se reúnen tres horas y media dos días a la semana, para aprender y jugar, porque luego de fijar toda su atención en la computadora por espacio de una hora, salen a poner en práctica sus habilidades deportivas, en el Centro de juegos.
DIVERTIRSE TAMBIEN ES IMPORTANTE
El Centro de Juegos es un espacio equipado con mesas de billar, fútbol, básquetbol, entre otros, que les da la oportunidad a los niños de tener espíritu de competencia. En cuanto a combinar el aprendizaje con la diversión y el deporte, Ricardo Romero, instructor de Recreación, señaló que, es una forma de cultivar en ellos el espíritu de competencia sana, pero sobre todo, que aprendan a compartir.
Agrega que, dedica cuatro o cinco horas diarias de su tiempo con gusto, porque así, en medio del juego, también aprende cosas nuevas de esos niños que serán el futuro del país. Además de aprender, los niños tiene la oportunidad de hacer amistades y compartir de la tecnología y el juego, lo cual les ayuda a alejarse de aquellas cosas que puedan acarrearle problemas en su formación de adultos y desenvolvimiento en la sociedad, precisa el director ejecutivo del centro Kiwanis, José Jaén.
Los niños además de residir en el corregimiento de El Chorrillo o sus alrededores, son estudiantes de bajos recursos, quienes en la escuela donde estudian no tienen acceso a este equipo de tan importante utilidad.
El centro que funciona desde julio de 2000, con el apoyo del legislador del circuito 8-9, Andrés Vega (Domplín), quien invirtió parte de su partida circuital para obtener las computadoras, surgió por la necesidad de capacitar a cientos de niños y jóvenes entre 6 y 14 años de El Chorrillo y áreas vecinas, con las nuevas tendencias tecnológicas, explica el director ejecutivo del centro Kiwanis, José Jaén. Jaén comenta complacido, que desde que iniciaron labores, en julio del 2000, por el centro han pasado más de 150 niños.
En principio los participantes eran reclutados a través de la parroquia Fátima, pero después se abrió para que las escuelas del corregimiento que no tenían o tenían pocas computadoras, eligieran a los alumnos para participar en el programa, explica Griselda Díaz, diseñadora y supervisora del centro. En ese marco, los participantes tienen la oportunidad de recibir instrucción de manera gratuita, dando así cumplimiento al lema de los Kiwanis, "sirviendo a los niños del mundo".
LOS NIÑOS HABLAN
De acuerdo con los niños participantes, esta actividad los beneficia en sus estudios, porque tienen la oportunidad de hacer ellos mismos sus tareas. Para Vicente, graduando de educación primaria, además de aprender a cómo usar la computadora, a él y a sus compañeros se les enseñan valores morales y éticos, además de poner en práctica las buenas costumbres, para ser mejores ciudadanos. Por su parte, Froylin señala que el curso le será de gran utilidad porque en secundaria tendrá que usar más la computadora, para lo cual estará preparada.
También es una oportunidad para que los niños pobres del barrio sean mejores y no se queden atrás por desconocer los avances de la tecnología, señaló muy seria Viviana, una de las niñas participantes. Al finalizar el período escolar, el centro seguirá funcionando con cursos especiales y al nuevamente iniciar el año lectivo, reanudarán los grupos escolares con horarios fijos, puntualizó Griselda Díaz, diseñadora y supervisora del programa.