Productor con dinero y amante de la pirotecnia se asocia a director con más oficio que sabiduría, convocan a un actor conocido y son felices hasta que la muerte (o el contrato) los separe. Se trata de Jerry Bruckheimer, Jon Turteltaub y Nicolas Cage, quienes construyen en “El aprendiz de brujo” una película con mucho ruido y algunas nueces.
La tercera participación del trío tiene a Cage como un maestro de la magia, quien desde hace siglos se enfrenta al malvado de turno (el gran Alfred Molina, cabeceador de cualquier centro si los hay...). El primero debe dar con un recluta dotado de capacidades extraordinarias que motoricen su victoria.