Basándose en estudios psiquiátricos, un juez de una corte de familia de Australia decidió que una niña de 13 años pueda llevar a cabo un tratamiento para cambiar de sexo.
La niña, conocida como "Alex", está bajo la tutela del Estado y la acción judicial fue iniciada por un departamento de asistencia social del gobierno australiano.
El tribunal argumentó que Alex ha sido criada por su padre como un niño y ha tenido intenciones de suicidarse por sentirse atrapada dentro del cuerpo de una niña.