Un grupo de estibadores desempleados de la ciudad argentina de Rosario se comió el lunes tres gatos asados a modo de reclamo por sus antiguos puestos de trabajo, dijo un portavoz de su sindicato.
Los 25 estibadores dijeron, para demostrar su desesperación, que planeaban comerse próximamente un caballo, aunque el portavoz del Sindicato Unido Portuario Argentino, Jorge D"Amico, lo desmintió.
"Eso no va ocurrir. Lo que se quiso hacer es llamar la atención a las autoridades. Tómalo como un símbolo de la necesidad que tiene la gente", dijo D"Amico a Reuters.
En junio, 205 trabajadores del puerto de Rosario, 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, fueron despedidos tras el cierre de Ictsi, la empresa concesionaria del puerto.
D"Amico asegura que los pliegos de concesión obligan a la empresa a recontratar a los estibadores, cosa que no ocurrió.
Las protestas de los estibadores comenzaron con una marcha hacia la catedral de Rosario. Dos días después, los desempleados cortaron las cuatro entradas del puerto. En una de ellas colocaron la parrilla en la que asaron los gatos.
"Dijeron que estaban ricos", dijo con ironía D"Amico, quien recordó que los estibadores están hace más de dos meses sin trabajo.
El desempleo en Argentina, que atraviesa una dura recesión, creció este año hasta una tasa actual del 14,5 por ciento.
La desocupación, según las encuestas, se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los argentinos y, por ende, en un importante tema de campaña para las elecciones presidenciales del 24 de octubre.