Variedades

Ariel Luzcando


Una vez estaba "vuelto leña" y le tocó entrevistar a Jamie Lee Curtis, cuando filmaba "El sastre de Panamá", fue uno de los pocos en lograr una entrevista, pero sólo pudo salir su mano en la pantalla; desde entonces tiene en su maleta: perfume, mentas, peinilla, lentes de sol, un desinfectante para manos y un benie (sombrero de lana), que es su sello personal. Si acaso se presenta otra superestrella él está preparado.
Usa zapatos y ropa cómoda porque le gusta caminar y en ocasiones se le ve con un termo con té caliente con limón para aclarar su voz; el médico le explicó que como duerme con la boca abierta se le reseca la garganta.
Edgardo Ariel Luzcando González abrió sus expresivos ojos al mundo el 13 de mayo de 1977 y es, en su opinión, un tauro perfecto. Adora comer y probar platos diferentes, cocina, pero le gustaría aprender a hacerlo mejor. Cuando quiere se parece a Bob Esponja, "me gusta absorberla y nutrirme de esa persona y que ella se nutra de mí, deseo enseñarle lo que sé y que me enseñe lo que sabe".
Confiesa que le gusta el sexo, más no de manera libertina. Desea que la persona que esté junto a él se sienta bien. Es terco a matar y siempre consigue lo que quiere.
Ariel teme a los compromisos, porque cuando se ponen nombres y reglas a las cosas se limita a las personas. Tiene una relación de dos años con su novia, a quien conoce hace muchos años y a la que llama en broma "la madre de sus hijos". Su rebeldía innata le trajo problemas con los profesores, por lo que terminó la secundaria en un colegio nocturno que él mismo se pagó, porque su madre había desistido de su caso.
Ese mismo año estudió una carrera técnica de Protocolo y Turismo, pero como "tenía" que poseer una licenciatura se puso a estudiar diseño gráfico. Un año después un amigo le facilitó un anuncio de periódico para un casting, lo llamaron a tres pruebas más y fue elegido para ser presentador de Bloque 5, un programa juvenil de Canal 5; ahora conduce "Feedback".
Ariel Luzcando toma la televisión muy en serio, porque la considera "su vida", quiere ser actor y salir del país; ya ha ido a Estados Unidos a llevar demos. Le gusta la actuación, la dirección de televisión y la consultoría de imagen.
¿Tienes que ser "fashion" para ser presentador en televisión?
"No creo, en la televisión panameña hay todo tipo de hombres. Yo he sido fashion desde pelao". Estuve en un colegio muy estricto y si el cabello me crecía dos pulgadas ya me lo querían mandar a cortar, las bastas eran medidas, la corbata tenía que estar recta, no podías llevar suéteres con logo; fue tanta la imposición, que me dije que en cuanto saliera del colegio me dejaría crecer el pelo y hacer cuanta locura se me ocurriera. He tenido el cabello corto, largo, negro, con mechas y casi rubio; no lo hago por la tele, sino porque me gusta, la televisión me dio el valor de hacerlo. Más que fashion tienes que proyectar tu personalidad".
¿Cómo es tu personalidad?
"Bien enredado. Una vez me hicieron una entrevista y me preguntaron eso, a los 22 años fue duro contestar y dije cualquier burrada. Luego conversando con Hanna (una de sus mejores amigas y copresentadora de Bloque 5) le dije que una de las mejores maneras de describirme es como una persona a quien la malinterpretan mucho, incluso cuando no hablo. Solamente con verme la gente me mal interpreta. Tengo un conflicto acerca de quien soy en realidad y lo que la gente percibe de mí. A veces me dicen "tú eres tan amargado y me da miedo hablarte" y otras me dicen "Ay, eres super tierno".
Soy muy sensible, extremadamente sensible, lloro de la nada, soy muy efusivo, no soporto la injusticia ni en cosas tontas como hacer trampas al jugar baraja, me pongo bravo, hasta en cosas serias como la política. Me la paso dando mi opinión. Soy tolerante y me gusta que los que están a mi lado se sientan bien. Algunos interpretan mi silencio como grosería o indiferencia. Soy muy encerrado en mí mismo y abierto con quienes desean ser ayudados".
¿Dónde te gusta que te acaricien?
"Me gusta que me acaricien la espalda, pero más que caricias me gustan los masajes en la espalda, eso me pone aguadito. Una parte muy importante que la gente olvida son las manos, a mí me gusta que me aprieten las manos y los dedos".
¿Qué sueles decir cuando tienes un orgasmo?
"¡Oh, my God! No suelo hablar mucho, menos como el macho vernacular (jooo, ahh), soy más de sentimientos. A veces la gente no ve a los ojos, yo creo que si estás teniendo sexo, algo que para mí es íntimo, placentero y hermoso, tienes que ver a los ojos, allí aprendes bastante. A mí me gusta ver a los ojos. Jamás digo de una vez ¿Te gustó?, puede que llame luego o lo mencione dos horas después; obviamente si no le gustó no te lo va a decir".
¿Qué has aprendido mirando a los ojos?
"Los ojos te dicen mucho de la persona, te hablan mucho de quienes somos. Si puedes sostener la mirada es que eres muy seguro, si la esquivas eres inseguro, si miras hacia arriba estás buscando cosas que decir. Los ojos te delatan, por eso me dicen que tengo una mirada muy fuerte y lo que digo es que soy medio bizco.
El hecho de que sea presentador no quiere decir que tengo que estar de buen humor todo el tiempo, soy un ser humano igual que todo el mundo y sudo cuando camino, mírame. Los presentadores en Panamá comenten un error todo el tiempo, si te reconocen tienes que darle algo a las personas un hola o una sonrisa, trato de sonreírle a la gente. Mi mamá dice que sonrío demasiado".
Qué te ha enseñado tu madre?
"Mi mamá me ha enseñado la honestidad, la fuerza, a ser autosuficiente, el trabajo y el amor de madre. No ha sido la mamá perfecta, es radical e inflexible, pero los dos estamos aprendiendo uno del otro".
En este tiempo en televisión ¿Has cambiado?
"Al principio me comportaba como la gente quería, luego pensé que estoy aquí y hago más bien que mal. Algo que no soporto es a la gente bochinchosa, más a los hombres y aunque no lo creas, ellos son los que más plomo me han dado. Yo he estado en restaurantes donde he sido tema de conversación y dicen que soy esto y lo otro, pero porque no dicen que soy un profesional estable y dedicado".
¿Qué es lo peor que han dicho de ti?
Que utilizaba a la gente para surgir, que no tenía familia. Soy ambicioso, sí, pero lo que no entiende la gente es que corto las relaciones que no me convienen, soy muy tajante cuando algo me va a perjudicar. Además han dicho que soy gay, muchas veces. Lo sea o no lo sea, sea bisexual, marciano o extraterrestre, soy Ariel; creo que para el amor no hay sexo.
Pero lo que más me desmoronó es que allegados a mí dijeron que utilizaba a las personas, hasta yo mismo me cuestioné en su momento, pero sé que no es cierto. Quiero, y lo he logrado, ser una persona muy original. Me gusta ser yo mismo y ya no me importa si te incomodo.


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130887
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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