El estilista italiano Giorgio Armani protagonizó la jornada de la pasarela de la moda otoño-invierno de Milán con su propuesta de volver a una mujer "femenina" frente al aspecto duro que la ha caracterizado en los últimos tiempos.
"La alternativa a la mujer que ha robado la ropa militar al hombre es la mujer femenina, que no confunde", dijo Armani al término del desfile de sus nuevas creaciones, con las que se acerca a la alta costura clásica.
Por eso sus modelos muestran visiblemente sus piernas gracias la profusión de minifaldas, acampanadas y ondulantes, que se mueven al ritmo acompasado de quien las lleva y secundan la desenvoltura de las chaquetas y las blusas. Para acompañar las faldas cortas aparecen las medias oscuras, pero estampadas con el águila que es símbolo de la casa.
Las chaquetas son sueltas, tratadas casi como camisas, en piel y en terciopelo y, por debajo, un simple sujetador o bien las camisetas que identifican a Armani, con estampados de flores o motivos geométricos.
En la quinta jornada de la pasarela se presentó también Cerruti, con las creaciones de su director artístico Istvan Francer, que por primera vez desfiló en Milán y no en París, la ciudad donde Nino Cerruti creó su firma.
Se ha apreciado en la propuesta de Francer el hecho de que haya trabajado años para Donna Karan, porque sus mujeres tienen el aspecto entre "chic" y radical de Nueva York.