La familia Cruise tiene una cita ineludible en su agenda cada vez que viaja a Milán. Tom Cruise y Katie Holmes aprovecharon su paso por Alemania, donde el actor fue galardonado con un premio Bambi, para viajar a Italia, el país que tan buenos recuerdos les trae desde su boda el 18 de noviembre de 2006.
En lugar de ir a Roma, los actores optaron por quedarse en Milán, el enclave financiero y la ciudad de la moda, y aprovecharon para compartir una velada con una gran amiga de la familia: Roberta Armani. A este evento no podía faltar la reina de la casa, Suri Cruise, vestida para la ocasión con un vestido de raso azul marino y zapatitos plateados, salió a cenar con sus papás y la sobrina de Giorgio Armani a Nobú, uno de los restaurantes que están de moda en Milán.
Antes de disfrutar de esta agradable cena, Roberta Armani quiso hacer de cicerone y mostrarles una de las maravillas que Leonardo Da Vinci pintó en el refectorio de la iglesia Santa Maria delle Grazie: el cuadro La última cena. No sin olvidarse de ir a la tienda de Armani, uno de sus locales de moda favoritos, tal y como hicieran en anteriores ocasiones. La niña salió de la tienda con un compañero de sus juegos, un enorme peluche que le regaló la sobrina del prestigioso diseñador italiano.