Atrevimiento, equilibrio e imaginación son las palabras que marcan las tendencias del maquillaje y peinado estas fiestas. Es importante tener en cuenta que estos días no son los más apropiados para realizar cambios de "look" drásticos, ya que si no se acierta con la imagen deseada, todos los ojos de la fiesta apuntarán el error.
Alegre y festivo, voluble y caprichoso, el maquillaje se renueva, cambia. Casi todas las casas de cosmética han coincidido en señalar la importancia de todos los elementos del rostro. Base de maquillaje suave, sólo para corregir.
Sombras de ojos que proyecten una mirada luminosa, intensa y pícara a la par que fresca. Reflejos iridiscentes para los pómulos; sensualidad y sofisticación roja en los labios, brillos en las uñas y notas de fantasía en la nuca, escote y espalda con tatuajes de quita y pon. Huye de las transparencias, de la timidez y déjate arrastrar por el torbellino de luz y color.
El maquillaje, siguiendo al pie de la letra las tendencias que dicta la moda pone especial énfasis en el color. ¿Cuáles? Rosas, fresas, rojos, morados, malvas, azules, verdes y oros cobrizos. En la magia del efecto luminoso se mezcla el estallido de color, eso sí, se deben elegir con criterio, los que favorezcan más, los que envuelvan las facciones en un aura serena y femenina. De nada sirve precipitarse y dejar caer sobre el rostro una gama de colores como si de un jardín se tratara.
Lo más importante es que el rostro no desvele el cansancio y el estrés acumulado de los preparativos de las fiestas. Aunque la base de maquillaje y unas discretas pinceladas de color atenúan los síntomas de fatiga, lo más importante es preparar, cuidar y mimar la piel con tratamientos específicos para que reciba el color en las mejores condiciones posibles.
Antes de empezar con el maquillaje es fundamental aplicar un tratamiento que proteja y fortalezca la piel.
La base del maquillaje debe ser como una segunda piel para que el color sea natural.
Después, para fijar el maquillaje es necesario aplicar polvos sueltos que maticen los brillos.
Los ojos se deben maquillar con tonos oscuros en la zona más próxima a las pestañas, con una gama más clara en el párpado móvil y un tono más intenso en su parte superior, si queremos dar profundidad a la mirada. La máscara de pestañas es el punto y final del maquillaje de ojos.
Llegamos al aspecto fundamental del maquillaje: la boca, centro de todas las miradas. Lo más importante es delinear perfectamente los labios: primero el inferior y luego el superior. Después rellenar con color; esta temporada, el rojo encendido es muy apropiado.
Por último aplicar el colorete sobre los pómulos que manera que resulte con un pequeño rubor.
Los transparentes -beiges, melocotones, marrones suaves, mokas matizados- consiguen un ‘look’ natural.
Los tonos ciruelas, muy de moda, quedan muy bonitos en pieles blancas.
Los nacarados deben utilizarse con una cierta dosis de prudencia, fantásticos para las fiestas.