En esta historia, fue el borracho el que detuvo al policía para que lo arrestara. "Se detuvo detrás de mí, bajó la ventanilla del lado del pasajero y me dijo que estaba buscando a un oficial de la policía para que lo arrestara", dijo Ian McCollin, jefe de la policía de Vernon, en el estado de Vermont.
"Cuando le pregunté que por qué, me contestó: "Estoy borracho"". Para empeorar la situación, el chofer ebrio manejaba con una licencia de conducción que había sido suspendida por manejar bajo los efectos del alcohol, dijo McCollin.