Variedades

Arte, preparación y profesionalismo

Quienes se dedican a ser payasos lo toman como una profesión o la combinan con sus otras profesiones, entre los que hay doctores, estamentos de seguridad y otros.


El arte del payaso existe desde hace miles de años, ante la necesidad de ofrecer diversión a otras personas.

Actualmente es común que en fiestas infantiles o baby shower, los anfitriones contraten estos servicios para que sus invitados pasen un buen rato, sin embargo, no todos poseen las cualidades para denominarse payaso.

Por primera vez, Panamá participaba en la competencia.

 

"No todo el que se pinta en la cara se puede llamar payaso", indica la costarricense Leilany Alvarado, quien lleva 10 años en este arte.

VEA TAMBIÉN: Festival Ícaro Panamá

Lograr un buen “show” requiere cuidar muchos detalles.

 

Para ella, ser payaso es un don, aunque se requiere de constante preparación "a diferencia de una carrera en la que primero se estudia y después se ejerce, acá se hace el payaso y después se va formando", indica.

Igual considera Iris Blis, quien inició pintando caritas y "al principio no me agradaba que me dijeran payasa, porque acá en Panamá cuando te dicen así es como un insulto, pero hace tres años asistí a un taller y me maquillaron de payasa, cuando me vi, me enamoré de mí", desde entonces es conocida como payasita Ibliss.

Payasita Ibliss (Panamá)  y payasita Lany  (Costa Rica).

 

Pasión

Para estas profesionales del entretenimiento más que por dinero, a quienes lo hagan les tiene que gustar, de otra forma no se lograría el éxito.

VEA TAMBIÉN: Radames Pinzón reinventa la ciudad

Gracias a su preparación y su payasa han podido traspasar fronteras. Blis se coronó con el primer lugar en la competencia BOPCA 2018. Se trata de un concurso de pintacaritas avanzado que se celebra en Costa Rica, donde se enfrentó a este país anfitrión y a Guatemala, El Salvador, México, Perú y Francia.

 

También se ha convertido en su sustento "gracias a mi payasa, me gradué de criminalista", indica Alvarado.

Para Blis, quien es periodista, esto se ha convertido en su sustento y emprendimiento, incluso es un negocio familiar, ya que sus hijos también están incursionando en este arte.

Inversión

Para ser un buen payaso se debe invertir constantemente en vestuarios, pinturas, equipos y todo lo que les permita brindar un servicio de altura.

Congreso 

Con la finalidad de aportar al crecimiento de los diferentes colegas, este año se estará realizando el segundo encuentro de payasos denominado “PTY Fest”.

En este evento se contará con la participación de cuatro expertos internacionales y dos nacionales, en los que ofrecerán talleres de animación infantil, pintacaritas, magia cómica, globoflexia, juegos infantiles, entre otros, que les permita a los animadores y payasos crecer.

La actividad se realizará los días 15 y 16 de octubre en Penonomé, y el 17 y 18 en la ciudad de Panamá, el costo del evento es de $ 30 ambos días.

A diferencia de otros países, aún en Panamá cuentan que el gremio está dividido, debido a los celos profesionales, pero consideran que no hay mejor carta de presentación para cada uno que el buen trabajo que presenten.

Para una animación exitosa, debe lograr hacer reír a los demás sin necesidad de resaltar defectos o usar el doble sentido, indica Iris Blis, quien forma parte de los talleristas, brindando sus conocimientos en las técnicas de pintacaritas y a quien pueden contactar al 6324-5595 para mayor información del congreso. 


En Síntesis

La capacitación y la práctica constantes son la clave del éxito, ya que  ofrecer un buen servicio es la clave para que se les tome en cuenta para próximos eventos. Dependiendo si se es un payaso estilo Augusto, que es el que comúnmente se ve, porque es un tipo de payaso alegre. El  vagabundo  poco se usa por su aspecto triste o el cara blanca, que es lo que se conoce como mimo.


fecha edicion
old id
1116519
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América