Polonia, Uruguay, Ucrania y ahora Panamá han sido anfitriones de un grupo de artistas, que con entusiasmo y orgullo, presentan su arte, para el deleite y escrutinio del público.
Carmen Elena Márcano, de 45 años, forma parte de Grupo "Pórtico", que nació en el 2007 como una nueva alternativa para los artistas de la plástica venezolana.
Ella pertenece a lo que se denomina "Nueva figurativa", que ella describe como sigue: "realismo desdibujado. Es decir, no se pinta realmente todas las cosas como las vemos, dibujamos de otra manera. Es un concepto." También maneja el arte conceptual. El tema suyo es de lo no manifiesto a lo manifiesto, que trata acerca de Dios, de la energía potencializada para llevarla al campo quántico y se manifiesta en el físico, en la parte creadora que todos llevamos, que unida al Gran Creador, que es Dios, logra maravillas. De hecho, enfatiza que Dios es la base de lo que realizamos todos los días. Es Él quien nos ilumina.
Su matrimonio con el arte data de hace 30 años. Ella no suele pintar con horarios. Prefiere hacerlo cuando la inspiración la mueve. Depende de su ánimo. Cuando estos van aflorando, da a luz sus cuadros. Tiene series con mucho naranja y azules.
También de corte espiritual es el arte de Olivia Bello, oriunda de Sorio, de la Península de Paria, en el estado de Sucre. Si bien se inició también en la infancia, fue a los 27 años que se lanzó al ruedo con más ímpetu. Su arte ha pasado por varias etapas: del Impresionismo al Realismo y ahora en la Nueva figuración, en lo que "es un híbrido, porque así, como algunas veces tiende a ser muy cinético, otras es surrealismo o expresionismo", nos dice.
¿Por qué ese sello espiritual?, le preguntamos. "Es un apostolado que lleva la voz de Jesús a todo el mundo". Desean que los ojos hagan que las personas ,al mirar los cuadros, miren dentro de sí, como una introspección.
A Olivia le gusta usar mucho blanco en sus cuadros porque "Jesús es luz y la luz del mundo".
Orlando Orta Romero, de 58 años, hace 34 que se decidió por la pintura. No se arrepiente.
Su arte es surrealista y la temática social. Su tema es el origen de la violencia: la cósmica, la biológica y la social.
Explica que utiliza como símbolo un espermatozoide, lo "rompe" y lo pone en colores cálidos (rojos, amarillos y naranjas); en el centro de ese símbolo aparecen elementos generadores o receptores de la violencia.
Añade que hay obras suyas con Jesús, el planeta Tierra, la esclavitud y otras con espacios en blanco y azul, que son propuestas de paz. La técnica que utiliza en sus cuadros es acrílico sobre tela y papel.
Ninguno quiere méritos para sí solo. Son para el Grupo Pórtico. Coincidieron y hablaron de la gran satisfacción del grupo desde que, en equipo, van por el mundo como abanderados culturales, del arte venezolano que está bien cotizado.
Están muy entusiasmados con lo andado en esta jornada artística.
Digno de aplaudir es que el Grupo de artistas dona a la Embajada de Venezuela, en cada país, todas las obras participantes en la exposición.
"Queremos que quede como un patrimonio", dijo Olivia Bello, de 56 años.
A la fecha han donado alrededor de 100 cuadros.
Desean llevar su arte a Vielorusia y a Rusia. También a Brasil.