Ayer se dio el segundo día de los MacroTalks, pequeños talleres, exposiciones y charlas que tienen como objetivo dejarnos enseñanzas acerca de la industria creativa.
Una de las charlas estuvo a cargo de la periodista y politóloga Rocío Arias Hofman, quien hoy es la fundadora de un proyecto llamado "Silla Verde" y una revista digital de moda denominada Sentada en su Silla Verde. Además, ha escrito para medios como El Espectador de Colombia, Vogue, etc.
"Lo que vengo a presentar hoy es básicamente un punto de vista, una decisión, una manera de abordar el fenómeno global de la moda", expresó Hofman al introducir su exposición.
Su charla centró la moda como una actividad creativa que surge del comercio sumado al arte, y que en definitiva es una forma de comunicación del ser humano.
La industria de este rubro es un arma poderosa. Para comenzar, Hofman explica que esta emplea a 1/6 de la población mundial, lo cual genera un volumen de negocios de cifras exorbitantes permanentemente. Y es la segunda industria más contaminante del planeta después de la industria petrolera. Incluso, comenta que el Banco Mundial recomienda la industria de la moda como una alternativa para aquellos países de bajo crecimiento económico. Si nos preguntamos por qué, pues la respuesta es bastante sencilla: porque todos consumimos moda.
Sin embargo, el relato de Rocío, su filosofía y visión de esta industria se basan en una más justa, por eso hace hincapié en la sostenibilidad y en la importancia de la artesanía. "Moda y artesanía comparten un mismo espacio. El artesano no debe ser un insumo para la moda, sino trabajar a la par", declaró la periodista en su charla, además de señalar que la artesanía fue un elemento esencial y presente en el desarrollo y en la historia de la moda.
Por otro lado, hizo énfasis en los relatos de la moda, aquellas propuestas estéticas de lo que un diseñador quiere contar. Rocío apunta a que estos relatos son indispensables para crear marcas sólidas. Sin embargo, la creación de los mismos no puede dejarse a la deriva. "Todo está hecho de decisiones. ¿Qué tipo de materia prima quiero trabajar? ¿Quiero que ese material sea nacional o que sea de afuera? Se pueden escoger sitios muy distintos de dónde conseguir la materia prima, con consecuencias distintas también".