Llegamos al aeropuerto a las 8:30pm, al salir sentí la tibia y agradable brisa en el rostro, que me distrajo un momento de la pintoresca arquitectura del entorno. Eran pequeñas construcciones de suaves colores pasteles y hermosos ventanales. Al subir al taxi, su amable conductora nos recibió con un "Bienvenida a Aruba, la isla feliz".
De camino al hotel, pasamos por el centro de la ciudad donde un bellísimo boulevard, iluminado por imponentes faroles blancos, invitaban a los turistas a formar parte de la diversidad que ofrece la isla en su vida nocturna. Restaurantes italianos, alemanes, chinos y especializados en mariscos, tentaban a los transeúntes con sus distintos aromas. Las discotecas y casinos no podrían faltar. Estaba encantada, todo se veía alegre y seguro.
Aruba es una isla del caribe, situada frente a la península venezolana de Paraguaná, tienen 30 km de la longitud, 9 de anchura y 115 km 2 de área. Recibe un aproximado de 540 mil turistas por año, la temporada alta va desde mediados de diciembre a mediados de abril.
En Aruba hay variados centros comerciales, en las tiendas libres de impuestos podrá obtener las mejores marcar a precios razonables. Los expertos dicen que las mejores compras son porcelanas, cerámica, tejidos de seda y de algodón elaborados en la isla y pintados a mano; objetos de madera tallada y de paja.
Los puestos de artesanías tienen bellezas a módicos precios, eso sí le advertimos salir temprano, pues los comercios abren desde las 8:00am hasta las 6:00pm; no sea que le pase los que nosotras que cuando más animadas estabamos en el "shopping", las tiendas cerraron.
Lo que más nos impresionó de Aruba fue su gente. Entendían el idioma que le hablasen, por lo menos hablan cuatro idiomas: el holandés, papiamento (dialecto mezcla de español, portugués, holandés e inglés), inglés y español. Cuando el negocio de la refinería no fue rentable, el gobierno mandó nuevamente a sus ciudadanos a capacitarse en materia turística y en idiomas.
Los primeros habitantes de la isla fueron los indios de Arawak. Hoy día su población se compone de mezclas de indios, europeos y caribeños. El nombre Aruba se deriva de la palabra "oibubai" que en el idioma del Arawak, significaba guía o señal de la dirección. Fue escogido por el explorador español Alonso de Ojeda, quién llegó a la isla, reclamándola para la reina de Isabel de España en 1499.
En Aruba hay muchas cosas que hacer: nadar en las playas, explorar el interior de la isla, las granjas y las cuevas pequeñas, fuertes y bucear en busca de la rica vida marina. Para los amantes de la vida sibarita hay casinos, discotecas, bares, exposiciones y las fiestas de la música y baile típico de la región.
Una particularidad de la isla son los barcos hundidos, uno de ellos es el "California", que reposa en las profundidades marinas desde hace cien años; otro navío que podemos observar es el "Pedernales", una nave de la Segunda Guerra Mundial que transportaba aceite y que fue torpedeada por un submarino alemán. El más grande de todos los naufragios en Aruba, de acuerdo con los expertos, es el "Antilla", también hundido en 1945 para los alemanes, es excelente para incursiones en su interior.
Aruba tiene algo para todos los gustos, desde destinos familiares hasta compras para los más refinados gustos. No lo dude y reciba la bienvenida en el dialecto papiamento: ¡Bon Bini"