"Me di cuenta que ese hombre de 25 años (Chapman a esa edad), realmente no apreciaba la vida con la que estaba acabando, que era un ser humano", dijo Mark David Chapman, asesino de John Lennon.
"Ahora a los 53 años, comprendo más profundamente lo que es una vida humana. He cambiado mucho", argumentó.
El asesino le dijo a las autoridades en su más reciente intento por salir de prisión, que está avergonzado y lamenta haber matado al ex Beatle hace casi tres décadas.
Chapman fue interrogado por la junta penitenciaria por quinta ocasión el 12 de agosto y de inmediato se le negó la libertad.
El hombre dijo a la junta que, a través de los años, se ha dado cuenta de la gravedad de lo que hizo, y cómo eso afectó no sólo a Lennon, sino a su esposa, hijos y a cualquier persona que lo haya conocido.
Al igual que en ocasiones anteriores, Mark expresó a la junta de libertad condicional que estaba buscando notoriedad y fama para contrarrestar sentimientos de fracaso cuando decidió matar a Lennon.
"Yo sería algo, contrario a ser un don nadie; y ese fue mi razonamiento en ese momento", agregó Chapman.
El ex trabajador de mantenimiento ha estado en prisión casi 28 años. Fue sentenciado a entre 20 años de cárcel y cadena perpetua, luego de declararse culpable de homicidio. La decisión de la junta de apelaciones significa que permanecerá en la Instalación Correccional Attica de Nueva York por lo menos dos años más.
En su decisión, la junta formada por dos miembros, negó su liberación, "debido a preocupaciones por la seguridad y el bienestar público".
Chapman realizó cinco disparos el 8 de diciembre de 1980 frente al edificio de apartamentos de Manhattan donde vivía Lennon, y cuatro de los tiros alcanzaron al músico enfrente de su esposa, Yoko Ono, y otras personas.
Ono ha escrito en ocasiones anteriores a la junta de libertad condicional argumentando en contra de la liberación de Chapman.
Otras 50 personas sí lo hicieron, sin embargo, unas 1.100 firmaron una petición oponiéndose a su liberación.