Las decenas de millones de estadounidenses que este fin de semana ultiman detalles de su declaración de impuestos para presentarla antes del 15 de abril, por primera vez podrán deducir de sus ingresos los gastos médicos incurridos por problemas de obesidad, considerada este año por el fisco como una enfermedad. Más de un cuarto de la población adulta -40 millones de personas- son obesas. En total, seis estadounidenses de cada diez acusan exceso de peso, la famosa "sobrecarga ponderal".
El organismo fiscal Internal Revenue Service (IRS) había dado el primer paso en 2000 al autorizar a los contribuyentes a deducir los costos médicos de los tratamientos prescriptos por los doctores en el marco de las terapias por otras enfermedades. Pero desde el 2 de abril, la obesidad es oficialmente una enfermedad identificada en el código de impuestos. "Esto tendrá un efecto importante en la legitimación de la obesidad como problema de salud pública", comentó Duane Eichler, de la Universidad de Florida.
Existen diversos tipos de refinanciamiento, por lo cual usted puede escoger el que mejor satisfaga sus necesidades.
Tradicional: este tipo de refinanciamiento le permite saldar el préstamo vigente y obtener uno nuevo a una tasa de interés más baja. Con el refinanciamiento tradicional, usted puede ahorrar miles de dólares durante la vida, o el plazo, del préstamo.
Mayor rapidez en la acumulación de capital en la propiedad: puede refinanciar su hipoteca a 30 años con un préstamo a 10 o 15 años y de esa forma acumular valor (capital en la propiedad) con mayor rapidez. Esta opción le permite reducir el interés total y acelerar el capital en la propiedad. El capital en la propiedad se define como el valor de su propiedad menos lo que le resta pagar de la hipoteca.
Dinero en efectivo: con esta opción de refinanciamiento, podrá aumentar el capital en la propiedad y recibir efectivo cuando cierre su préstamo.
Refinanciamiento de bajo costo: esta alternativa lo exime de ciertos cargos y costos de cierre, y, por lo tanto, se reducen sus gastos iniciales. Es posible que pueda negociar con el prestador hipotecario original una conmutación de las reducciones de los puntos, del estudio de título de propiedad o de los cargos correspondientes a la solicitud del préstamo o la verificación de crédito.
Refinanciamiento sin costo: con este tipo de refinanciamiento usted no deberá afrontar costos en efectivo durante el cierre. No obstante, es importante aclarar que probablemente deberá pagar una tasa de interés ligeramente más alta.
Cambio de producto de hipoteca: es posible que se beneficie si cambia los productos de su hipoteca.