Es cierto que muchas veces esas venitas rojas que tenemos en la cara son parte de nuestra genética, sin embargo, esto no quiere decir que no podemos mejorarlas.
Algunos cutis son especialmente sensibles a los cambios bruscos de temperatura, el tabaco, el alcohol e incluso a algunas comidas.
En estos casos, suelen aparecer pequeños vasos capilares dilatados que dan un aspecto sonrosado a las mejillas. Aunque la mejor forma de evitar que aparezcan es prevenir estas situaciones lo cierto es que con un buen maquillaje también se pueden disimular.
Va a sonar descabellado, pero el mejor remedio es adquirir una base que tire a color verde para solo utilizarlo en las zonas afectadas con un minipincel.
Puedes finalizar un acabado casi perfecto aplicándote base normal y el maquillaje de costumbre.