Él tiene el tipo del niño dulce y tímido que matamos por conquistar, más de una vez vi como las miradas femeninas se iban tras su presencia, que aunque discreta, se hace sentir.
Joaquín Emilio Carrasquilla Quiróz, es un reconocido caricaturista nacional e incipiente cineasta. Este taurano nacido el 9 de mayo 1967 disfruta la vida como si cada día fuera el último, sin dejar de planificar para el futuro. Considera que todo es posible, es enemigo de la rutina, por lo que hace de la creatividad y la variedad constantes en su existencia.
Cree que ser atractivo es relativo y uno puede considerarse o no atractivo dependiendo de las veces que te lo hayan dicho. Evidentemente apenado aceptó que se lo han dicho bastante. Su mujer ideal debe ser bonita, tener sentido del humor y ser dueña de un buen corazón.
A “Joako” le gusta seducir y que lo seduzcan. Como conquistador no es insistente, sonríe y gesticula, dice un halago y si hay reciprocidad continúa, sino “a otra cosa”. Para hacerlo caer se debe tener tacto. “La pela’ que me seduzca tiene que hacerlo de una manera sexy y fina, sin vulgaridad”, señaló.
Si eres buena bailarina ya tienes la mitad del terreno ganado con él; ver a una mujer bailando sensualmente lo enloquece. Afirma que la forma que se mueve dice mucho de ella (sin comentarios).
Una chica que recuerda especialmente fue una que le envió una flor a la oficina, “no fue sexy, pero si un gesto arriesgado y sincero”, observó.
En la intimidad se describe como creativo y apasionado. Muerto de risa nos confesó que hasta ha hecho “streaptease”. Tuvo que deshacerse de la vergüenza para que le quedara bien el “show”. Su atuendo era un calzoncillo tipo trusa corto negro.
En sus años de soltería ha aprendido a “separar las manzanas podridas, de las buenas”. Este conocimiento lo ha llevado a establecer relaciones estables de 2 a 3 años.
Joaquín piensa que la infidelidad es la consecuencia de muchas cosas: aburrimiento, inconformidad o ser un infiel patológico. Asegura que el engaño es más grave que la infidelidad. Nos explicó que hay gente que sabe que le son infiel y lo toleran y hay quienes no tienen idea de la traición. En los dos casos existe la infidelidad, pero cree que si se confiesa es más aceptable. Aunque no recomienda la infidelidad bajo ninguna circunstancia.