Es usted de los que sufre por un amor, está por dejarlo (a) el tren, o simplemente se retuerce del despecho por un romance inalcanzable. Deje de "sangrar por la herida" y láncese a la conquista de quien ama, porque según un informe recién llegado a nuestras manos, quedó al descubierto que "no existen amores imposibles". Cierto o no, compartimos el hallazgo con ustedes, por aquello de "por si acaso" y es que hay que recordar que "la peor guerra es la que no se hace".
Resulta que quienes aprendan a emplear a fondo los poderes ocultos de su "bioenergía", podrían solucionar para siempre sus problemas románticos, "sus penas de amor y las frustraciones que produce un inesperado abandono". Al menos así lo considera la
reconocida parapsicóloga peruana Agatha Lis.
Lis hizo estas declaraciones en una revista publicada hace poco en su país natal, donde hace referencias a recientes investigaciones que hacen paralelismo entre la exploración de los neuro- transmisores cerebrales y los antiguos principios del ocultismo.
De acuerdo a la pitonisa, es posible precisar algunas técnicas de "magia mental", que practicadas con mucha fe y persistencia, proyectan una irresistible atracción al ser amado.
Se informó que las personas que aprenden a programar su mente en forma positiva, van descubriendo los secretos de esta impresionante técnica, hasta lograr el propósito perseguido.
La pitonisa reiteró que para la magia "proactiva" no existen amores imposibles y compartió con sus lectores, los pasos graduales de una técnica, que sin duda, podría revolucionar muchos, sino todos, los aspectos de la vida amorosa y los asuntos del corazón.
SI SE ANIMA, MANOS A LA OBRA:
Siéntase o tiéndase en cama, lo más cómodo que le sea posible, manteniendo brazos y piernas sin cruzar. Luego cierre los ojos, lenta y muy suavemente, para empezar a contar mentalmente del 1 al 10, inhalando y exhalando profundamente tres veces.
Debe inhalarse por la nariz y exhalarse por la boca, sintiendo que su cuerpo se va relajando cada vez en forma más plena y placentera.
El nivel de relajamiento físico, tiende a lograr que la mente se libere y puede actuar al máximo de su potencia.
Cuando se sienta una total sensación de paz y silencio interior, visualice en "su pantalla mental" un brillante "puente de plata", absolutamente flexible que invita a ser cruzado.
En uno de los extremos de este puente, se puede apreciar la imagen de la persona que usted ama, necesita o extraña.
En el otro, se ve usted mismo (a) visualizado como alguien bello, encantador e insinuante... alguien con mucha personalidad. Un ser capaz de ordenar suavemente, para ser obedecido sin vacilaciones.
Visualice que usted empieza a caminar, dando los primeros pasos a través del puente, mientras el ser amado, hace lo mismo desde el otro extremo.
Camine lenta, pero muy seguramente. Luzca sonriente y feliz.
Gradualmente, los dos se van acercando, hasta encontrarse en el centro mismo del "puente de plata".
Allí se miran, sonríen mutuamente... y luego, se abrazan con fuerza tremenda.
El ejercicio puede repetirse tres veces.
La parapsicóloga afirmó que, de acuerdo a "la antigua tradición mágica", el citado ritual dará resultado antes de quince días. ¿Se anima?
PARA UNIR A LOS SEPARADOS
Agatha Lis considera que si el ser amado se aleja de usted sin motivo justificado, debe proceder del mismo modo que en el ejercicio anterior, pero introduciendo una variante.
Luego de alcanzar el relajamiento y la paz interior, visualice una inmensa flor de color rosado intenso.
Usted debe visualizarse al centro de la flor... y su amado ingrato, en uno de los pétalos.
Ambos intercambian miradas de ternura y deseos de estar juntos.
De pronto, los pétalos de la gran flor empiezan a cerrarse.
Usted y su pareja se van acercando, hasta que llegan a tocarse muy suavemente, se acarician y en ese momento, los pétalos de la gran flor mágica empiezan a cerrarse con ambos encerrados en el misterioso abrazo del amor verdadero e indestructible.
En su "pantalla mental", la gran flor empieza a lanzar al cosmos, rayos luminosos de color rosa apasionado.
Y si después de tanta concentración, "nada de nada". El ser amado se niega a caer en sus redes, insista. Aún hay esperanzas, siga leyendo.
SU ULTIMA CARTA
Si usted ya lo ha intentado todo, pero la media naranja que tiene en la mira, se resiste a toda insinuación y rehusa cualquier oportunidad, aún puede recurrir al mismo ritual, variando la situación.
La astróloga peruana recomienda que después de relajarse, "vuelva al puente de plata" (¿lo recuerda?).
Véase a sí mismo como un ser enorme, superior, en un extremo del puente. Al otro extremo del puente vea al corazón rebelde que lo está haciendo sufrir.
Lentamente en su propia mano, aparece un gran látigo de seda dorada.
Usted lo hace chasquear, pero sin mostrar enojo, sin perder la sonrisa, como jugando.
Usted agita el látigo, haciéndolo ondear como una gran serpiente, mientras pronuncia el nombre de la persona amada.
Luego está el látigo ondulante, hasta que se enrede a la cintura o el cuello del ser amado. Pronuncie mentalmente su nombre, cada vez con mayor fuerza mental.
Use el látigo, tantas veces como resulte necesario, para atraer el corazón rebelde y ponerlo de rodillas a sus pies.
En ese instante vea en su pantalla mental, cómo se acerca a él o ella, le mira a los ojos, le sonríe y le dice lo mucho que le ama.
La subyugación mental se habrá producido y según la tradición mágica, ese amor rebelde volverá antes de siete días.
Es bueno anotar que se tratan de trucos de magia, que según Agatha Lis, suelen funcionar cuando se cree en ellos, con mucho positivismo.
Y SI NADA FUNCIONA
No se fruste si nada le funciona, pese a las técnicas de la parapsicóloga, o sino las comparte, porque es bueno saber que usted puede utilizar toda su mente y esfuerzos, empleando simplemente la magia más poderosa del mundo: EL AMOR. Oriéntelo hacia lo divino y lo demás, será lo de menos. Si ese ser a quien usted ama (o que al menos le gusta), le conviene, estará a su lado más pronto de lo que se imagina. Y si no es así, quizás sea porque usted se merezca algo mejor. ºQue el Señor guíe sus pasos y encamine su corazón, para que el flechazo de cupido dé en el blanco, sin travesuras!.