En la habitual locura de última hora, algunos de los diseñadores que participan en el "Fashion Week de Australia" presentaron prendas más arriesgadas y excéntricas, es decir, menos comerciales.
Los desfiles han sido todo un espectáculo y los observadores de la industria de la moda, presentes en Sydney, capital australiana, predicen que los resultados de este año serán mayores a los alcanzados en el 2002, debido a que las creaciones que mejor se vendieron eran las más innovadores y coloridas.
Para los analistas de la industria, la Semana de la Moda no sólo sevirá para presentar las últimas tendencias, sino que permitirá distraer a los neoyorquinos y visitantes del ambiente pesimista que se respira por la próxima guerra que se aproxima.
Para Carroll, su experiencia en el deporte del "surf" fue gracias a un sentimiento natural que lleva dentro, por eso se siente muy orgulloso de que la gente reconozca su talento. Agrega también que, este deporte lo ayudó a elevar su autoestima y le ha dado fortaleza.
En el mundo de las olas no todo es color de rosas. La vida de un "surfistas" muchas veces está rodeada de envidia, ya que no todos tienen el contacto directo con la naturaleza perfecto para poder triunfar sobre las olas.
Por otro lado, aunque parezca mentira, la ola más grande nunca puede ser la mejor, por lo que representa uno de los temores más grandes de los "surfistas".
Para este veterano "surfistas", las olas son algo convencional, un aporte que nos brinda la naturaleza. "Las olas vienen y van; maravillosamente cambian para que cada deportista haga su trabajo diferente", describe Carroll.
La aventura que corre por las venas de este hombre se complementó con el esfuerzo físico diario y la lucha permanente contra olas de 3 ó 4 metros en diferentes partes de mundo, dando como resultado el título de Campeón Mundial de Surf obtenido por Carroll.
Por otro lado, Patrick Castegnnet, quien practica el "surf" desde los 14 años de edad y corredor de olas exclusivo de la marca "Quiksilver", nos contó sus vivencias en el mundo de las olas, asegurándonos que a pesar de que en nuestro país no existen tantas posibilidades para correr olas todos los día, no escapamos de las manos de la naturaleza, la cual nos brinda extraordinarias olas en las costas del Pacífico y del Caribe.
Para Patrick, el mundo de las olas es un poco difícil de calificar, puede ser comparado con nuestro salón de clases, con nuestra oficina; es algo que nos complace al máximo.
Asegura que es un espacio que nos abre muchas puertas, dándonos la oportunidad de conocer lugares que mucha gente desconoce. "Nadie viajaría 8 horas o caminaría 3, para jugar tenis, pero un "surfistas" si lo haría para correr olas", detalla
Algo muy especial se ha ido transmitiendo entre los practicantes de éste deporte, sintiendo en su interior que el surf es algo más que un deporte, en donde se mezclan sensaciones interiores y naturaleza, soledad y gentío, fuerzas internas y fuerzas universales.