Heidi Klum debía "dejarse caer" en brazos de Tom Bergeron, otro de los anfitriones de la 60ª entrega de los premios Emmy, sin embargo, algo salió mal y la escultural modelo siguió sin escalas un contundente camino hacia el suelo, ante la mirada de incredulidad de su colega que no pudo sostenerla.
Klum solucionó el doloroso momento echando mano al humor, y entre risas, una vez culminada la ceremonia, levantó su vestido mostrando el hematoma que le quedó.