Con el cada vez más intenso flujo de peregrinos y turistas a Tierra Santa también se registra un aumento de casos del "síndrome de Jerusalén", cuyas víctimas creen ser peonajes bíblicos, informaron fuentes del hospital psiquiátrico de Kfar Shaúl.
Se trata de un fenómeno que suelen sufrir algunos cristianos y judíos que, al entrar en contacto con los escenarios descritos en el Viejo Testamento o en los Evangelios, se sienten de pronto personajes de esos textos sagrados, desde el Mesías, Jesús o el rey Salomón, hasta la Virgen María en el caso de las mujeres.
"Cada año, unos 150 peregrinos y turistas extranjeros llegan al hospital y alrededor de 40 requieren ser internados para su tratamiento", informó el psiquiatra jefe del distrito de Jerusalén, Iair Barel, director del hospital de Kfar Shaúl, que investigó el síndrome.
"Nadie sabe qué cantidad de turistas problemáticos llegarán en los próximos meses, pero se puede esperar un aumento considerable de las personas que se verán afectadas", informó hoy el experto.
Agregó que el primer síntoma de ese trastorno de la personalidad es la necesidad compulsiva de bañarse, lo que hacen varias veces por día con la intención de "purificarse".
En algunos casos, esas personas pueden protagonizar actos violentos si no se cumple su voluntad, según sea el personaje que creen encarnar, a menudo con el argumento de que "una voz interior" "guía" su conducta.
"De momento, vemos un aumento gradual en el número de los afectados pero no sabemos cuántos serán en diciembre o al cambiar de milenio", dijo Barel, quien aclaró que la mayoría sufren de transtornos psíquicos que hacen crisis durante la visita a Tierra Santa.
El 60 por ciento de los turistas extranjeros internados en su hospital son estadounidenses, el 35 por ciento llegaron de Europa, y los demás de Asia y Latinoamérica, informó el psiquiatra.
Entre los cristianos, los más afectados por esa manifestación enfermiza del misticismo son los protestantes. El promedio de edad entre los afectados es de 35 años y casi siempre son personas con un nivel de educación por encima del promedio.
Para el próximo año, cuando se festeje el bimilenario del nacimiento de Jesús, se cree que llegarán de tres a cuatro millones de peregrinos, entre ellos el Papa Juan Pablo II.