En Panamá las radiaciones de rayos ultravioleta B aumentaron en 10 unidades más de lo debido en los primeros meses de este año, lo que ha causado preocupación en la comunidad científica.
En el país la concentración de este elemento alcanza niveles inferiores a las 220 unidades Dobson, que es la medida internacional. Cuando los resultados están por debajo de esta medida, debe preocupar, pues significa que la capa que protege de las radiaciones solares se adelgaza.
La Tierra está cubierta por una capa de ozono que protege a los humanos de los rayos ultravioleta y que está amenazada debido al uso excesivo de determinados gases como el clorofluorocarbono presente en aerosoles y frigoríficos.
El ozono es incoloro pero cuando tiene un gran espesor es azul.
Los resultados logrados aquí sobre este elemento se deben al trabajo de un equipo de investigadores del departamento de Física de la Universidad de Panamá.
El físico y catedrático universitario Alfonso Pino, quien participó en los estudios, detalló que este fenómeno sobre el peligro de la capa de ozono se extiende por todos los países ubicados en la región tropical.
El investigador dijo que esa media registrada significa que Panamá está pasando por una condición de "Agujero de Ozono".
No obstante, aclaró que esto no se debe mal interpretar. "En la realidad no hay agujero sobre Panamá, sino que la concentración de ozono en las regiones tropicales baja considerablemente en la época seca", agregó.
Indicó que estos datos se han logrado sistemáticamente desde julio de 1997, cuando los expertos iniciaron los estudios sobre los niveles de radiación, encontrando altos grados de presencia de los rayos dañinos.
Para 1998 los índices aumentaron en un 43% durante la época lluviosa y en un 48% en el periodo seco. En enero, febrero y marzo de 1999 se incrementó en un 57% .
Pino indicó que las mediciones de la penetración de los rayos ultravioleta B actualmente se realiza sólo en la ciudad capital y en áreas próximas ubicadas a 30 kilómetros, donde se ha detectado un adelgazamiento de la capa de ozono.
Armados con el reactivo denominado ozonómetro y con el radiómetro, instrumentos de trabajo que les permiten hacer las mediciones, los expertos encontraron que la incidencia de los rayos se concentran en las playas, donde la radiación aumenta en 1 ó 2 unidades Dobson.
Ilustró que la reflexión que proyecta la arena sube en un 25% más, lo que explica la advertencia que hacen los mayores de que "el sol de la playa es dañino".
Recalcó además que la presencia de los rayos aumenta por cada 300 metros que uno asciende, lo que podría arrojar un índice del 3%.
La excesiva exposición a los rayos ultravioleta B baja la defensa del organismo humano y causa daños en los tejidos de la piel, efecto que no es inmediato sino que se revela a medida que pasan los años.
El investigador de la Universidad de Panamá señaló que para conocer más de cerca el adelgazamiento de la capa de ozono y la radiación de los rayos ultravioleta el país, organizaciones particulares y oficiales tienen programado efectuar del 26 al 30 de julio, la Semana de la Protección Solar.
Este encuentro, agregó Pino, tiene el objetivo de informar a la ciudadanía sobre los altos niveles de rayos ultravioletas que hay en la ciudad capital.
Por su parte, el presidente del Comité Técnico Científico de la Asociación Nacional contra el Cáncer (ANCEC), Ricardo Britton, reveló que la entidad atiende de 300 a 400 casos de cáncer en la piel causados la mayoría de ellos por la prolongada exposición a los rayos ultravioleta.
Britton expresó que la morbilidad de pacientes con cáncer es alto en el país, y que ésta es la primera causa de muerte en la población panameña.