El bailarín y cantante Kevin Federline, ex esposo de Britney Spears, se ha rapado la cabeza como un símbolo de apoyo a la cantante, quien está internada en una clínica de desintoxicación en California desde el pasado 22 de febrero.
Antes de internarse en la clínica Promises de Malibú, Britney se cortó el cabello ella misma en un salón de belleza de San Fernando Valley. En esa ocasión su estilista se negó a rapar su cabeza, y ella misma lo hizo con una cortadora de pelo.
De acuerdo con amigos de Kevin, el aspirante a cantante aún ama a Britney, y está haciendo de todo para reconquistarla. Él mantiene temporalmente la custodia de los hijos de ambos, Sean Preston y Jayden James, y según una amiga de Britney ella está muy agradecida con su ex por el apoyo brindado y el amor con el que ha cuidado a sus hijos.