Científicos australianos han identificado 153 genes en el tejido cerebral que actúan de forma distinta en el cerebro de los enfermos de esquizofrenia, un descubrimiento que puede aportar la llave para dar con un medicamento que suprima los síntomas de esta enfermedad.
Brian Dean, profesor del Instituto de Investigación de Salud Mental de Melbourne y director del proyecto, explicó a EFE que el futuro medicamento servirá para tratar síntomas asociados a la enfermedad como el carácter insociable de los pacientes y su incapacidad para afrontar una vida organizada.
Dean reconoció que la investigación se encuentra aún en su primera fase y que aún es pronto para saber si la nueva medicación sustituirá a la actual o se administrará de forma conjunta.
Afuera, en la sala de espera, aguardaba su hermana mayor, Yauricel, de 15 años.
Las otras tres hermanas de Vanessa, (Lissette Johana, Lineth y Melisa), junto a su padre, Marcial Gil, en la comunidad de San Pedro, Penonomé, tendrían que esperar Dios sabe hasta cuándo para enterarse de las buenas nuevas, porque el teléfono público que funciona con energía solar, según dijo la Sra. Iluminada, está descompuesto.
Vanessa, de 8 años, fue internada a las 3:00 p.m. del viernes 16 y permanecerá dos días en el hospital.
El equipo de cirujanos de la Clínica de Especialidades Ortopédicas, que efectuó de forma gratuita la operación, además del Dr. Edmundo Ford incluyó a los Dres. Héctor Crooks, Alessandro Alessandría, Jaime Alemán, Bolívar Franco y Luis Fernando Fuentes. La prótesis fue donada por Ortopedia Nacional.
Casi exactamente un mes después de que culminó la Teletón 20-30 se realizó la operación de revisión de munón y Osteotomía de Tibia a una Vanessa que necesita en buen estados sus dos piernas porque es una niña muy activa, según explicó su madre y ya habla en términos de que se siente aburrida, pues, después de la agitada agenda que tuvo durante cuatro meses ahora le hace falta acción.
Cuando sufrió la mordedura de serpiente que cambió su vida para siempre y parecía que la suerte había dejado de sonreírle, en buena hora Dios le premió con la oportunidad de recobrar la esperanza y ser mensajera precisamente de esa voz de aliento que otros/as niños/as discapacitados/as y sus familiares necesitan para no claudicar.