Datos
- Son víctimas en las áreas costeras por:
- - Aves
- - Cangrejos
- - Sapos
- - Perros
- - Gatos solos
- - El ser humano
- En el mar los peligro son:
- - Las diversas aves marinas como las fragatas
- - Además, están a la merced de peces y tiburones.
Especie lora
- - Es la más pequeña de las cinco especies que existen en Panamá.
- - Realiza su anidación de forma individual, entre cuatro y cinco veces por temporada.
- - Pueden poner entre 400 y 500 huevos por temporada.
- - La edad de reproducción está entre los 15 y los 30 años. El periodo de reproducción y apareamiento dura cuatro meses.
Carol Lineth Guardia
De las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo, cinco llegan a eclosionar sus huevos en las playas panameñas, como las especies: Baula, la Lora, la Carey, la Verde, la Caguama .

A siete horas de la ciudad capital, en la playa Cambutal, Tonosí, desde julio hasta diciembre, se aprecia la anidación, eclosión, recolección de huevos y la liberación de neonatos de lora, o como le llaman, la “verde del Pacífico”.
Esta experiencia la pueden vivir panameños y extranjeros junto a los grupos Tortuguías y Tortuagro.

Se trata de un trabajo difícil, pero digno de admirar. Cada noche, este grupo camina de 4 a 10 kilómetros por la playa en busca de rastros de tortuga en la arena para así rescatar huevos y depositarlos en viveros. Es así como preservan la especie en peligro de extinción.
Durante tres días, ey! observó cómo biólogos y miembros de organizaciones arriesgan sus vidas cada noche al cruzar el río La Cuchilla -en tiempo de aguaje- para monitorear dos viveros: en la playa del mismo nombre y la playa Esmeralda.

Gerardo Álvarez, de Tortuguías, explicó que la eclosión es el momento en que los neonatos comienzan a librarse de sus cascarones una vez que hayan alcanzado el nivel de su desarrollo.
Según el experto, los huevos de lora demoran en eclosionar entre 50 y 53 días, pero este año, por el Fenómeno de El Niño, eclosionaron antes.
El desove
La lora, al llegar a la costa, se arrastra hasta encontrar una zona solitaria con vegetación en la parte más elevada de la playa, específicamente en la temporada lluviosa, de aguaje y cuando la marea está alta. Allí, ella saca la arena con las cuatro aletas para luego cavar solamente con las aletas traseras un profundo orificio a la altura de los codos del ser humano. Una vez alcanzada cierta profundidad, realiza un círculo más grande para depositar entre 80 hasta 100 huevos y en cada temporada de 400 a 500.
Al terminar, cubre el nido con arena realizando un movimiento de lado a lado. Luego, esparce más arena con sus aletas alrededor del nido y así despistar su ubicación. Finalmente, vuelve al mar.
Luego de 50 a 53 días, los huevos eclosionan y cuando han salido los neonatos del cascarón emprenden su migración instintiva mar adentro (durante la noche).
El trayecto hacia el agua y dentro del mar es el más peligroso en la primera etapa de vida. Álvarez destacó que de mil tortugas que nacen en cada anidación, solo una sobrevive y llega a la edad reproductiva.
Los primeros 10 años de vida los realizan en el mar abierto, específicamente en las algas flotantes. Después, van a la costa hasta alcanzar la madurez sexual y de ahí emigran -de dos a tres años- a las zonas de apareamiento. Tras eso, pasan a la zona de alimentación, donde se quedan varios años.
Hasta la fecha, el proyecto es patrocinado por Banistmo junto a Tortuguías y Tortuagro, ha reubicado 13,000, lo que supone la visita de 120 tortugas marinas.
Depredadores
Un grupo de 25 colaboradores de Banistmo observó la eclosión, reubicación y liberación de neonatos. Además, participaron en diversas charlas.
Los españoles María Montenegro y Andrés Hidalgo, oceanógrafos, destacaron la importancia de conservar tortugas porque un neonato que se libera no regresa a la playa entre 10 y 15 años y las cáscaras de huevo aportan nutrientes a las plantas de la playa.
El principal trabajo de estos extranjeros es recopilar datos verídicos que ayuden ayuden a realizar el proyecto financiado por Banistmo. Ellos miden a las tortugas con una cinta métrica para saber a qué edad empiezan la etapa reproductiva.
Para realizar esta labor utilizan el calibre pie de rey, que les permitirá medir el largo y ancho del caparazón y el rastro que deja en la arena, mientras que con la cinta métrica miden las curvas y el GPS las posiciona.
Durante las próximas semanas, estos expertos las marcarán con anillas para identificarlas cuando regresen y saber cuántas veces anidó en una misma temporada.
Alexis Rodríguez, quien es el presidente de Tortuagro, mencionó que su misión es sacar los huevos de donde están los nidos y trasladarlos a los viveros para protegerlos de los depredadores y de las personas que los roban.