El pintor alemán Georg Baselitz expone sus águilas, sus perros y otras figuras invertidas en una exposición que se inauguró en la conocida galería de vanguardia White Cube, de Londres.
Baselitz reivindicó la representación figurativa y concretó el cuerpo humano en series famosas como la de héroes aunque este último sometido, como no era posible de otra forma para un artista alemán después del Holocausto, a desfiguraciones, laceraciones, distorsiones o hipertrofias.
En esas obras y los manifiestos acompañantes se deja sentir la influencia de artistas como: Wols, Jean Fautrier, Henri Michaux, así como del teatro de Antonin Artaud.