Carlos de Inglaterra, “eterno aspirante” al trono británico, batió esta semana un récord de espera. ¿Y, seguirá esperando?
El heredero, de 59 años, es ahora el príncipe que más aguardó al trono en la historia de su país. Lo peor es que ni siquiera es seguro que alguna vez se convierta en rey.
Mientras su madre, la reina Isabel II, goza de excelente salud a sus 81 años, sobre todo los británicos más jóvenes consideran que habría que saltarse a Carlos en la línea de sucesión.
La gente está a favor de que directamente ascienda al trono el hijo mayor de Carlos, el príncipe Guillermo, de 25 años.
Mientras tanto, desde la casa real trascendió que Carlos de ninguna manera espera con impaciencia convertirse en rey, dado que eso supone la muerte de su venerada madre.