El nuevo príncipe de Dinamarca, hijo del heredero al trono Federico y de la princesa Mary, fue bautizado este sábado en la iglesia protestante de Christiansborg Slotskirke, en Copenhague, en presencia de centenares de invitados procedentes de las casas reales de toda Europa.
Nacido el pasado 15 de octubre, al pequeño príncipe, -futuro heredero de la corona danesa detrás de su padre, se le impuso el nombre de Christian Valdemar Henri John.
Los daneses incluso habían hecho apuestas acerca de su nombre en las últimas semanas.
El principito permaneció en brazos de su madre mientras el obispo de la capital danesa, Erik Norman Svendsen, le echaba las aguas ante su padre, Federico, visiblemente emocionado.
El bautizo empezó con quince minutos de retraso sobre la hora prevista, debido a las nevadas que caen sobre Dinamarca desde hace dos días y que han causado problemas en la circulación.