Variedades

Bebés sirenitas en busca del triunfo


¿A qué edad se debe aprender a nadar?. Es quizás la pregunta que muchos se hagan, pero la respuesta absoluta que dan los expertos es precisa: "Lo más pronto posible".
Aunque es factible que aprenda gente de edad avanzada, a menudo se empieza a enseñar a los niños desde muy pequeños, porque cuanto antes aprenda a nadar la persona, más fácil resulta.
Con esta premisa, un grupo de pequeñinas, de tres a cinco años, se reúnen cada fin de semana en la Piscina Municipal Ana Victoria Osorio de Betania, donde experimentados instructores, las esperan para enseñarles los movimientos y técnicas de la natación.
Para ellas es divertido, para sus padres es algo grandioso y para los instructores, es sencillamente importante, porque es un arma de supervivencia, que le permite a los niños desarrollar sus pulmones y ejercitar completamente sus cuerpecitos. Además, es relajante y en cierta forma, les permite desarrollar seguridad en ellos mismos.
El pasado domingo, se organizó una competencia infantil en la mencionada piscina, bajo el auspicio del Municipio de Panamá, donde media docena de pequeñas sirenitas demostraron sus destrezas y rapidez en el agua, obteniendo tres de ellas, Darlyn Dayanne Ortíz (4 años), Ana Sofía Corrales (3 años) y Rossan Frauca, merecidas medallas de oro, plata y bronce, respectivamente. La pequeña Iliana Resabala Tapia, de cinco años, también realizó una destacada participación.
Pero el logro obtenido no fue sencillo. Se logró luego de horas de trabajo, de prácticas guiadas por el instructor Oscar Jiménez, quien explicó a este medio que cada una de las pequeñas concursantes llegó a la piscina sin saber absolutamente nada sobre el deporte. Ellas siguen instrucciones y al poco tiempo ya flotan y nadan solas de punta a punta de la piscina, claro, bajo estricta supervisión de un inspector y con sus respectivos flotadores de brazos, los que también irán dejando poco a poco.
Jiménez, quien tiene años de experiencia como coordinador de deportes y en el trato con niños, señaló que acepta pequeños desde los dos añitos. "A ellos no sólo les enseño a nadar, sino también disciplina, a abrir los pulmones y les doy mucho ejercicio", dijo el atleta.
Es curiosísimo ver a los niñitos con sus vestiditos de baño, gorras y flotadores, dándose sus respectivos chapuzones en la piscina y moviendo rítmica y velozmente sus pies debajo del agua, hasta llegar a sus metas.
Las competencias son para motivarlos y premiarlos por el esfuerzo que los pequeños realizan, enfrentándose por grupos de edades.
La experiencia es fantástica y emotiva, tanto para los niños participantes, como para sus respectivos padres. Los que ganan, son felices y los padres los premian con paseos o almuerzos en los famosos restaurantes de comidas rápidas que tanto enloquecen a los niños; mientras los que pierden, con esa naciente vergüenza deportiva, optan hasta por llorar, acuerpados más atrás por sus madres que conmovidas, también sueltan una que otra lagrimita, pero no sin dejar de incentivarlos porque de seguro la próxima vez les irá mejor.
Pero no sólo los pequeñines compiten, también los niños mayores lo hacen, igualmente respaldados por sus respectivos padres, que son los que aportan para la compra de medallas.
Enrique Santanash, Administrador de la piscina, explicó que esta semana de vacaciones la afluencia de público lógicamente es mayor, por lo que la mantendrán abierta desde las ocho de la mañana, para todo público y de forma gratuita.
Santanash explicó que lo de las competencias infantiles es una muy buena iniciativa para los padres y los niños que por primera vez van sabiendo lo que es una justa sobre agua. De allí se motivan a entrar a clubes donde no hay espacio para el "relajo", los entrenamientos son más fuertes y exigentes, pero los logros son mayores.
Para la premiación del pasado domingo, estuvo presente José Luis Fussa, Jefe del Departamento Técnico de la Dirección de Deportes del Municipio de Panamá, quien dijo que es una satisfacción ver cómo se superan estos pequeños deportistas y se entretienen junto a sus padres. "La aptitud de estos niños es muy sobresaliente, porque hay entre ellos pequeños hasta de tres y cuatro añitos con aptitudes de nadadores y es muy bueno que vayan capitalizando todas esas cualidades".
Fussa aprovechó para anunciarle a la comunidad adulta que las piscinas municipales se mantendrán abiertas hasta las nueve de la noche, para los que quieran refrescarse y ejercitarse luego de un arduo día de trabajo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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