Hoy parece ser que el interés por la lectura ha aumentado por parte de los más pequeños.
Si tu hijo está en la lista de aquellos niños que no les gusta la lectura, te damos algunos consejos para que la amen.
Saca tiempo para leer. Por lo menos de 15 a 30 minutos diarios.
Facilita el acceso a libros. No descartes la opción de dejar libros o revistas en diferentes lugares de la casa como la sala, el baño o la alcoba, aparte de tener libros en la biblioteca.
Haz que sea un hábito cotidiano. Incentiva a tus hijos a poner en práctica la lectura y usa maneras creativas para hacerlo.
Para que tus hijos lean, debes poner el ejemplo.
Se obtiene a través de la práctica, de la repetición continua y voluntaria de las actividades escolares. Para ello, hay que planear y distribuir adecuadamente el tiempo disponible para estudiar. Por tanto:
Estudiar en un lugar tranquilo y apacible, sin que medie la radio o el televisor encendidos.
Utilizar el diccionario y consultar enciclopedias. Visitar con frecuencia las bibliotecas para obtener información oportuna.
Descartar el uso de la Internet: se convierte en una herramienta eficaz para el desarrollo de la pereza.
Hacer anotaciones y resúmenes.
Empezar a estudiar lo que parezca más sencillo.
Preguntar todo lo que no se entienda.
Anotar todas las preguntas y dudas para que se aclaren en clases.