El multimillonario ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi declaró que es apto para la santidad, debido a la cantidad de tiempo que dedica al trabajo: 20 horas al día, seis días a la semana. "Me levanto a las 7:15 horas y me acuesto a las 2:30. Entre un compromiso y otro debo lidiar con casi 50 llamadas telefónicas", afirmó Berlusconi. Tanto sacrificio personal tiene también sus beneficios en la Tierra. Ahora lidera las encuestas de opinión como candidato a primer ministro y encabeza la lista de parlamentarios más ricos de Italia. La santidad es el único objetivo que le queda alcanzar después de haberse comparado con Churchill, Napoleón y el mismo Jesucristo que dijo que "antes entrará un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos".