Con sus cuchillos siempre a mano, bien afilados, rodeado de jamones y de vinos. Así es como el economista y empresario, Bernardo Rivas, pasa la mayor parte de su tiempo, y más ahora que dictará - hoy- el "Curso de corte y aprovechamiento del jamón".
Para acercarnos al mundo del jamón desde otro punto de vista, el propietario de La Bodega de La Esquina imparte este taller para enseñarle a los inscritos a hacer un buen corte del jamón, ha saberlo limpiar y también aprovechar diversas recetas con los desperdicios.
Nacido en Galicia, según este profesional, en Panamá es poco probable que haya un cortador de jamón experto.
"Yo tomé un diplomado en hostelería. Estando en la universidad fue que aproveché el tiempo para tomar un curso de sommelier, de cocina y de aprovechamiento de jamón. Me parece interesante todo lo que tiene que ver con el corte del jamón. Hay competencias de corte", dijo.
De acuerdo con Rivas, lo primero que el cortador tiene que cuidar son sus utensilios. "Para hacer un buen corte hay que usar dos cuchillos específicos. Además, la tabla jamonera o soporte. Cuanto más delgado sea el corte, es mejor. Debe ser de 10 a 12 centímetro y siempre el corte debe ser paralelo y que las lonchas sean de un mismo", puntualizó.