La fama no ha influido negativamente en la vida de la actriz Halle Berry y el diseñador Michael Kors, al contrario, participan en una campaña filantrópica.
Halle se dice una mujer compasiva; Michael, un hombre de acción. Juntos, actriz y diseñador, quieren aportar su granito de arena en la lucha contra el hambre alrededor del mundo.
Berry y Kors anunciaron una campaña filantrópica ayer, llamada Watch Hunger Stop, que incluye la recaudación de dinero a través de la venta del popular reloj Runway del diseñador. Por cada reloj de 295 dólares vendido, 100 comidas se proveerán a niños mediante el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.
Ambas estrellas planean visitar lugares donde se repartirán las comidas. Podrían terminar en África, en Siria y quizás en Centroamérica.
La actriz de 46 años, quien espera su primer hijo con su prometido, Olivier Martínez, dijo en una entrevista conjunta con Kors: “Espero que vayamos durante mi embarazo, para poder hablar así sobre cuidado prenatal. Y tendré tiempo”, añadió sonriente con una mano en la barriga, incluso cuando aún no se le nota que está encinta.
Berry, quien apoya el Jenesse Center, un albergue contra la violencia en el hogar en Los Ángeles, dijo que trabajar con la ONU “es el próximo paso en mi mundo filantrópico”.
En tanto, Kors ha apoyado por años la God's Love We Deliver, una organización con sede en Nueva York que proporciona comidas a personas necesitadas.
“El cambio que uno ve cuando una persona con hambre recibe comida es inmediato”, puntualizó.