Variedades

Biblioteca memorial a la vista

Pocas oportunidades existen de conocer los pensamientos que se proyectan de la mente de un creador.


Abismos, telones o archivos, cada uno de éstos pueden constituirse como la memoria de las personas, donde algunas veces desterramos un recuerdo a las profundidades del olvido en un abismo, u ocultamos ideas con gruesos telones o quizás, sólo apilamos momentos en archivos de nuestra psiquis.

Es esto, lo que Pep Durán, un escenógrafo artístico, nos muestra en su exposición Sin Escenarios, en la que expone una serie de objetos, como pantalones en cajas, zapatitos y manitos de madera, que bien pudiesen ser parte de una escenografía del artista, o estar en su taller, pero que las exhibe mostrando pedazos de su mente, ya que cada objeto evoca recuerdos.

 

Estos recuerdos están sumergidos en los más de 30 años de carrera artística de Durán, quien monta escenografías en lugares como el Teatro Nacional de Cataluña, o que bien podrían estar en el futuro en alguna instalación que éste crease o incluso en una tarima.

“Sin escenarios” es por lo tanto un viaje a los pensamientos de Durán por medio de objetos, que hablan y que evocan recuerdos, cuentan historias o podrían ser protagonistas de sus piezas en el futuro.

 

Esta es una realidad que enlaza al espectador al hecho de que todos, tenemos recuerdos, cosas y más cosas, que al igual que Durán, se van apilando en nuestras mentes, cajones, en casas y oficinas, y que mañana pueden tomar diferentes roles.

Por todo este re juego de cosas que muestran pedazos de la mente de Durán es que su curador, Manel Clot, con cerca de 25 años de experiencia, considera que Durán es un narrador de historias objetualmente, utilizando objetos que están en la memoria de las personas.

Y es que los objetos y fotomontajes que realiza Durán no sólo narran sus historias, sino que son proyecciones sin un final definitivo, que quedan tentativas para que quien las observe pueda interpretarlas, las haga suyas, relacionándolas con sus vidas y poniéndoles, si gusta, un final.

 

Esa idea queda muy clara en las piezas de Durán que se componen de secuencias de imágenes, algunas de ellas siendo bocetos de historias en las que cada cuadro podría contar una acción para una persona muy distinta a la otra.

“Considero que de eso se trata mi trabajo, ‘encureosar’ al espectador para que se cuestione por medio del arte”, indicó Duran, aludiendo al hecho de que su exposición deja abiertas ventanas a la interpretación a quien le observa.

Una interpretación que va de la mano a la ofrenda que hace el artista de exponer una biblioteca objetual privada de sí mismo, como él le llama, para así conectarse con quien observe la muestra.

 

Adicionalmente “Sin escenario”, que estará en exhibición hasta el próximo 23 de noviembre, tiene un doble sentido, una interpretación múltiple que el artista le imprime siempre a sus obras, nos indicó, que en este caso, se traduce en el hecho de que algunas piezas que exhibe no sería fácil encontrarles un escenario.

Se trata del Telón de Ginet que diseñó como un verdadero telón para la puesta en escena de la obra El Funámbul, y que por no ser escultura o cuadro, sino más bien objetos tridimensionales, están limitados a ser exhibidos.

Se vuelve, por lo tanto, la muestra de Durán, un espacio para estas piezas especiales, que salen de la tradicionalidad y de allí en parte se inspiró su nombre, “Sin escenario”.

Pero, en general, el trabajo de Durán se inspira todo en el mundo teatral, ya que siendo escenógrafo nos indicó que “todo mi trabajo viene y va del teatro, o viene y va de la puesta en escena”.

Este trabajo de Durán está de paso por Panamá, en una gira que le ha llevado junto a su curador y amigo Clot, a El Salvador, Costa Rica y que de aquí partirá a México.

Pero allí no terminará el deseo de Durán de provocar al espectador y en realidad, su gran sueño, o el “sueño del Durán” como él mismo nos relató, es lograr hacer una macroescenografía, donde el espectador sea parte de la obra y la pise.

Esta macroinstalación le gustaría que fuese el escenario de alguna obra de teatro, en la que los actores fuesen escogidos de los viajes que ha realizado, llevando su muestra y donde principalmente el público sea parte de ella, nos contó.

“Sin espectador no existe la obra”, indicó Durán.


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478166
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América