La novela de Justin Bieber no termina. Después de pasar días de diversión, aventuras y deportes extremos en Punta Chame, Panamá, el artista enfrenta la justicia por cargos de agresión.
El miércoles se entregó a la Policía de Toronto, copada de representantes de prensa y fans.
Un oficial de policía dijo que el cargo está relacionado con un presunto ataque contra un conductor de limusina en diciembre. El oficial habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado para hablar públicamente.
La Policía de Toronto informó en diciembre que indagaba las acusaciones de que un miembro de la comitiva de Bieber atacó al conductor que transportaba al astro canadiense y otros. La Policía dijo que por el momento no se sabe con precisión si Bieber estuvo involucrado.
Bieber salió de una camioneta negra vestido con un abrigo negro y una gorra al revés.
Previamente se declaró inocente en Florida de los cargos de manejar un vehículo bajo la influencia de alcohol luego de conducir a más del doble del límite de velocidad en una calle de Miami Beach. También se declaró inocente de los cargos de resistirse al arresto y conducir con una licencia que ya había expirado.
El astro adolescente de la música pop últimamente ha atraído más atención por sus roces con la ley que por su música. Su llegada a la estación de las autoridades de Toronto no fue diferente: el cantante estrenó el video musical de su canción “Confident” el mismo miércoles en la tarde.
El artista sigue bajo investigación por vandalismo grave en el condado de Los Ángeles, por supuestamente haber lanzado huevos contra la casa de un vecino.
Los detectives allanaron su casa el 14 de enero, y los fiscales han solicitado información adicional antes de determinar si deben presentarse cargos.