BONANZA es lo que pido a Dios para todos en este año que recién inicia y al que abrimos los brazos y el corazón plenos de entusiasmo y esperanzas.
Mantengamos viva la fe y persistamos en la tarea de hacer del mundo un lugar donde cada ser humano pueda vivir dignamente.
Convirtámonos en verdaderos agentes de cambio, de tal suerte que juntos llevemos a cabo una gran cruzada encaminada a salvaguardar el planeta que es de todos y el cual debemos heredar a nuestros hijos en las mejores condiciones posibles.
No podemos seguir siendo los peores detractores del hábitat que compartimos con animales y plantas.
Elevamos votos al Todopoderoso para que sea nuestro lazarillo y nos ayude a discernir en todo momento. No podemos seguir haciendo mal uso de los recursos naturales, culturales y de toda índole. Tampoco de la inteligencia y los sentimientos.
Tenemos que albergar buenos sentimientos y desterrar todo lo que corroa, destruya, limite, encadene, oprima, intoxique, destruya, separe.
Esmerarse en ser asertivos, tolerantes, justos, solidarios es imperante e impostergable. Por el bien común. Por la interdependencia innegable que hay entre los miembros de la sociedad. Que no es masa amorfa. Que está constituida por gente dotada de muchos dones que a veces sub utiliza, usa para el mal o sencillamente ignora que posee, porque no se ha dado la oportunidad de crecer y autodescubrirse. De hurgar dentro y de dialogar con Dios para saber cuál es su misión. Seguramente amar y ser buen prójimo, compartir, dar, servir..