“A una persona no se le va a pegar la Hepatitis B por estar cerca de otra que tenga la enfermedad, ya que ésta se contagia por la vía sanguínea, parenteral o sexual o por transmisión a través de la placenta”, expresó el Dr. Rafael Pérez Ferreira.
En días pasados publicamos información que nos proporcionó este destacado galeno sobre la Hepatitis A. En dicha ocasión prometimos dedicar amplia cobertura a la Hepatitis B y C, sobre las cuales él también nos ilustró.
También sobre la B, él destacó que “una futura madre portadora de Hepatitis B puede transmitirle ese virus a su producto, a su hijo”. Por ende, toda persona que está embarazada entre las pruebas que debería hacerse, por el bien suyo y de ese producto, está la de Hepatitis B.
Habló también sobre la razón de ser de las pruebas de tamizaje, de pesquisas.
“De 100 personas a las que les da Hepatitis B muchas no lo saben, porque se sienten los mismos síntomas que si le hubiera dado un resfriado. La gente no asocia, se muere primero”. No siempre hay icteria (color amarillo en la conjuntiva del ojo) o cambio de color en la orina que den la campanada de alerta.
A la pregunta que él mismo planteó “¿Qué ocurre con un alto porcentaje de personas que ha estado en contacto con el virus de Hepatitis B?”, respondió: “Que no se han dado cuenta y pasa inadvertido. A menos que se tenga un alto índice de sospecha”.
Continuó diciendo que: “otro porcentaje grande se elimina por obra y gracia del Espíritu Santo “a pesar del médico”. Otro porcentaje desarrolla en estado de portador. Es decir, el virus permanece en su sangre, no le hace daño, pero cuando intenta donar sangre le dicen que no, porque está enfermo. Significa que usted en alguna parte de su vida, que usted no sabe, ni yo tampoco, ni cómo lo adquirió, lo adquirió y está conviviendo con usted”.
Los gastroenterólogos les hacen varias pruebas. Si las pruebas salen negativas, periódicamente le dan cita, puesto que muchas veces la infección inicial de esta hepatitis pasa desapercibida.
Ahora bien, si una persona está casada y es portadora del virus se efectúa una labor de pesquizaje epidemiológico. Aunque la mayor parte de las veces resulta difícil llegar al fondo del asunto, porque, no todo el mundo está dispuesto a confesar en materia de compañeros/as sexuales.
Según dijo la fuente, el médico le hace la primera prueba a la pareja de quien porta el virus y si sale positiva, se le invita a hacerse exámenes para saber si le está afectando el hígado (puede ser que no le esté afectando). Si la compañero/a sexual sale negativa se recomienda vacunarlo/a para prevenir la Hepatitis B.
La vacuna tiene tres dosis: la primera, la segunda un mes después y la tercera seis meses después de la primera. Esto da protección 100%. Por ahora da 12 años de protección (porque hace 12 fue que se inventó).
El Dr. Pérez Ferreira dijo sobre los costos de la las vacunas que no toda persona está en capacidad de pagarlos. Pero, aconsejó que todo el que pueda pagar por esa vacuna que se proteja.
Valga decir que el virus de la Hepatitis B afecta a varios órganos, pero el principal es el hígado.
“En conclusión, hay un porcentaje que va a tomar un tiempo y se cura solo; otro porcentaje va a ser portador crónico y de estos hay quienes desarrollan una hepatitis crónica. Puede quedarse allí, no molestar mucho, pero puede avanzar hasta una cirrosis del hígado y un porcentaje que tenga cirrosis causada por Hepatitis B puede llegar a desarrollar cáncer de hígado y se muere”, resumió el entrevistado.
El informó que hace algún tiempo que se hizo un cálculo del costo del tratamiento, que hay que darlo alrededor de un año y cuesta cerca de 10 mil balboas y no hay certeza de que se va a curar porque no todos los que reciben tratamiento se cuidan.
También se adquiere por vía sanguínea. Como la B, se adquiere por transfusiones, por compartir agujas los drogadictos, o por tatuajes.
Puede haber en ésta transmisión por vía sexual, pero es menos frecuente que en la Hepatitis B.
Según informó el galeno, el tratamiento de la Hepatitis C es bastante similar al de la B e igual de caro.
Asimismo, dijo que el porcentaje de curación de hepatitis B es más grande que el de la C que se convierte en hepatitis crónica.
Finalmente, manifestó que hoy en día con tratamientos modernos se cura el 60% de la Hepatitis C y entre el 80 % y el 95% de la B.