Blanca Suárez deslumbró en la edición 66ª Festival de Cannes no solo por su belleza sino por sus dotes como actriz. Rcibió el Trofeo Chopard del que Colin Firth fue padrino, como 'mejor actriz revelación', un trofeo que le podría dar el pase definitivo para convertirse en la nueva actriz española internacional. Y es que, a sus 24 años, Blanca se ha convertido en una de las caras más conocidas del séptimo arte. Ha llegado a la gran pantalla y quiere quedarse.
Para la ocasión escogió un vestido capa de la colección Crucero 2013 de Givenchy. Le puso como complemento unos pendientes largos que sobrecargaron un poco el modelo.
Junto a la actriz, y recogiendo el mismo premio con una gran
sonrisa, estuvo Jeremy Irvine, otro de los actores por los que apuesta
el festival. Allí, los dos, compartiendo sensaciones, se mostraron muy
cómplices y rodeados de numerosas caras conocidas como Leonardo
DiCaprio, Isla Fisher o Cara Delevingne.