Ideas no del todo congruentes, reacciones químicas imposibles y errores de montaje son algunos de los fallos han descubierto los españoles en el nuevo filme de James Bond, " Quantum of Solace".
Entre los espectadores que ya han visto la película y tienen conocimientos de química aseguran que, en realidad, una explosión de combustible hidrógeno, como la que sucede en la cinta, produce unas llamas casi invisibles para el ojo humano y no el fuego infernal que se desata en el filme, de Marc Forster.