Bono, el líder de la banda irlandesa U2, llegó junto a su familia a la ciudadela inca de Machu Picchu, pero no llegó a recorrer las famosas ruinas molesto por el asedio de la prensa y los turistas.
Según constató Efe en el lugar, el cantante era esperado en la zona de acceso a las ruinas por una gran cantidad de personas, entre ellas muchos reporteros, pero no llegó a pasar el control de visitantes.
Los miembros de su seguridad se quejaron por la numerosa presencia de turistas, curiosos y periodistas y señalaron que se trataba de "una visita privada".
Su estadía en Panamá fue mucho más tranquila.