Jennifer López se encuentra en plena gira europea, y el pasado 31 de octubre actuó en la ciudad alemana de Düsseldorf, donde se hospedó en el hotel Meliá Düsseldorf.
La cantante no podía imaginarse la polémica que le esperaba en su alojamiento.
Pray Dodaj es la limpiadora que tenía asignada la habitación de Jennifer. Pray declaró al periódico alemán “Bild” que es una gran “fans” de JLo, así que reunió valor para verla: "Llamé a la puerta para pedir un autógrafo, pero fui rechazada por dos asistentes en la puerta".
La historia podría haberse quedado ahí, pero Pray asegura que al día siguiente la compañía de limpieza para la que trabajaba la llamó. "Dijeron que la señora López se había quejado de mí. Fui despedida en ese momento por teléfono. Y todo por un autógrafo".
El director del hotel, Cyrus Heydarian, apoyó la decisión de la empresa de limpieza insistiendo en que no tolera que sus empleados molesten a los huéspedes.
"Ella ha actuado de forma contraria a nuestras condiciones y no ha respetado la privacidad de nuestros visitantes".
Sin embargo, la novia de Casper Smart asegura que no ha tenido nada que ver y que se ha enterado de la noticia mediante Twitter. Ha sido precisamente esta red social la que ha utilizado la cantante para desmentirlo: "Vamos, creí que me conocías mejor... Nunca haría que despidieran a alguien por un autógrafo. La primera noticia la recibí por Twitter".
Afortunadamente para Pray, le han ofrecido un trabajo en otro hotel.
Después de este incidente, es probable que la aseadora no tenga entre sus artistas favoritos a J.Lo.