La espalda, además de la columna vertebral, está relacionada con numerosos músculos y algunos órganos internos.
El dolor de espalda es un problema muy frecuente, sin importar tu edad o campo laboral, incluso afecta a muchas mujeres que realizan ejercicio de forma regular. Lo esencial es identificar las causas del dolor, y entre los factores que intervienen están:
1. El síndrome premenstrual. En este caso puedes aliviarlo ayudándote de algún medicamento que contenga un analgésico, o de alguna fuente de calor como un cojín eléctrico o una bolsa de agua caliente.
2. El embarazo avanzado causa un esfuerzo extra en la columna vertebral. Si este es tu caso, trata de mantener la espalda recta, descansa todo lo necesario, date masajes y mantén siempre abrigada tu espalda.
3. La columna vertebral es la estructura que soporta el peso del cuerpo entero, y realiza un esfuerzo extremo cuando nos excedemos de nuestro peso adecuado. Por lo tanto, trata de mantenerte dentro de tu peso ideal como primera forma de prevenir el dolor.
4. La vida sedentaria debilita los músculos, también el hábito de dormir sobre un colchón blando causa posiciones antinaturales que lesionan tu espalda. Si vas de la oficina a la casa sólo para sentarte a ver televisión, es probable que ya tengas problemas de dolor de espalda. Dedícale unas horas a la semana a caminar o hacer ejercicio y procura cambiar a una cama más adecuada.
5. Las malas posturas por tiempo prolongado fuerzan y contraen los músculos de la espalda, provocando dolor. Procura permanecer en todo momento con la espalda recta y sin forzar su postura natural, sobre todo en el trabajo, permaneciendo recargada en el respaldo de tu silla.
6. Si debes levantar, empujar o jalar objetos pesados, tu zona lumbar resultará gravemente afectada. Por lo tanto, siempre que lo hagas mantén tu espalda lo más recta posible y flexiona las rodillas al levantar cosas demasiado pesadas, entre otras.