Britney Spears fue vista abandonando el Longford Medical Center en Washington, donde se habría practicado una lipoaspiración.
La artista se habría practicado una técnica que no requiere anestesia ni hospitalización, y consiste en la aplicación de una serie de inyecciones en el área de la cadera y la cintura, que disuelven la grasa y la envían al flujo sanguíneo.
La cantante abandonó el lugar escondida bajo un abrigo y rodeada por varios guardaespaldas.