La cantante Britney Spears parece no preocuparse por el rumbo que está tomando el proceso de custodia de sus hijos Sean Preston y Jayden James.
Ella acudió a una concesionaria de Mercedes Benz en Los Angeles, y se compró un modelo que le costó $160 mil. Mientras Spears vive en su mundo de fantasía, se realizó una audiencia con los abogados de Kevin Federline.