Un tribunal modificó los derechos de Britney Spears de visitar a sus hijos luego de una audiencia judicial en la que participó su ex esposo Kevin Federline.
No se dieron detalles de la decisión, anunciada luego que Spears y Federline comparecieron junto al comisionado Scott Gordon a puertas cerradas.
El portavoz del tribunal Allan Parachini enfatizó después que las respuestas formuladas por Spears y su psicóloga familiar Lisa Hacker no constituían testimonio. La actitud de Spears fue "totalmente seria", dijo Parachini. La cantante pop de 26 años de edad salió del tribunal sin formular comentario. Federline, de traje gris, tampoco habló al salir.
Los derechos de visita de Britney han sido restaurados gradualmente. La próxima audiencia será el 15 de julio próximo.