A pesar de que la vida personal y profesional de Britney Spears pareciera haber retomado el vuelo, sus padres y la justicia aún consideran que es incapaz de tomar ciertas decisiones.
Según relata Fox News, un tribunal de California declaró a la cantante “mentalmente incapaz” para testificar en un juicio contra su ex representante Sam Luftilo, quien acusa a la mamá de la cantante de “difamación”, al ella declarar que él le daba drogas a su hija. “Britney está mejor que nunca, pero sus padres temen que un paso por la corte pueda sumirla en una depresión”, contó un cercano a la cadena.
Esta decisión del tribunal nació a raíz de la petición de los propios progenitores de la intérprete de “Toxic”, quienes aún mantienen la custodia de su hija de 29 años.
James Spears, el padre de la casi treinteañera, se hace cargo de ella desde su mediático colapso en el 2008 y controla sus temas financieros, personales y profesionales. Esta condición significa que la cantante, por ejemplo, no puede decidir casarse con su novio Jason Trawick, con quien lleva una relación hace dos años, a pesar de que ha manifestado interés por hacerlo.
Por ahora la “princesa del pop” se concentra en otros proyectos. En entrevista a la revista Harper Bazaar's, Britney Spears dijo que le encantaría ser uno de los jueces del programa American Idol.
La cantante sigue por televisión la nueva temporada con Jennifer López, Steven Tyler y Randy Jackson y confiesa que le encanta.
Al ser cuestionada sobre si quisiera también participar del “reality show”, Britney Spears comentó: “Eso sería increíble (...) y yo no sería una jueza muy dura”.