Sí, es hora de empezar a dar los pasos para su bienestar físico y, ¿por qué no, económico?
En estos tiempos de crisis laboral, definitivamente que descubrirá una oportunidad escondida allí.
Con el título “La Alimentación Viviente, una huerta en su hogar”, el Dr. José Miguel Riviere, osteópata y aromatólogo colombiano de ancestros italianos, enseña un método fácil de cultivar germinados, mimar su cuerpo al alimentarse bien y por ende mejorar la salud y, como si fuera poco, hasta crear una forma de sustento si se anima.
El cultivo de raíces no es ninguna novedad. Es una práctica muy antigua. Ya los chinos las conocían. De hecho, cuando de tribus vegetarianas pioneras se habla, es de rigor mencionar a los esensios.
Posteriormente, Ann Wigmor y Christian Challer, simultáneamente, programaron el método de alimentación viviente.
Hoy en día en diversos lugares se cultivan los brotes tiernos y hacen germinar las semillas para alimentar reses y animales de engorde, explicó Riviere.
No requieren de mucho espacio, puede sembrar las semillas hasta en un pote, un vaso o plato de cartón.
Constituyen una nutrición sana. Es un método barato de tener nutrientes diversos (Vitaminas, minerales, oligoelementos y fibras, proteínas vegetales) a mano.
No contienen agroquímicos.
Limpian y enjuagan el cuerpo
Los granos germinados no contienen colesterol.
El suyo es un manual sencillo para enseñar a las personas a hacer los germinados (brotes tiernos).
Manifestó que no se trata de que la gente se vuelva vegetariana, sino de que en colegios, universidades y casas, grandes y chicos aprendan a este tipo de alimentación positiva.
Dijo que en México un niño hablaba con la mama sobre el tema con conocimiento de causa, pues constituye una materia de colegio.
Considera importante capacitar a la gente en esta alimentación del nuevo milenio, para que haya menos hambre en los hogares y mejor nutrición.
Riviere estudió en la Fundación Soleir y tiene una vasta trayectoria dictando cursos, conferencias y talleres.
El fenogreco (propiedades: ayuda a desintoxicar el hígado el organismo entero, normaliza las funciones digestivas. Y, cuando se come el germinado el cuerpo empieza a transpirar el olor del fenogreco (las mujeres de Oriente lo utilizan mucho). Algunos lo cultivan por sus virtudes afrodisíacas. Su germinado dura tres días.
El garbanzo: Se puede comer crudo o cocido. Cuando se hace germinar tiene fibra, que optimiza el funcionamiento del aparato digestivo. Resulta bueno para el estreñimiento y por su alto contenido de magnesio protege de enfermedades cardíacas y el estrés.
Además, está comprobado que ayuda a las úlceras pépticas y duodenales. Contiene minerales y vitaminas del complejo B. Su germinado dura entre 2 y 3 días.La soja: Contiene los 8 ácidos necesarios para darle la protección correcta y nutrir al organismo.
Girasol: Contiene calcio y hierro.
La alfalfa y lenteja también forman parte de este grupo con un alto valor nutritivo.