Debemos sentirnos satisfechos que en nuestro país abundan, por lo que si aprovechamos los que se dan por temporada nos lo agradecerá nuestro cuerpo y nuestro bolsillo. Este gran regalo de la naturaleza debemos utilizarlo para protegernos contra enfermedades que se producen por la mala alimentación.
Las frutas, además de su valor nutritivo, tienen varias ventajas: Son refrescantes, de fácil manejo y las puedes encontrar en gran variedad y abundancia en los mercados.
Considerando que la situación está difícil, la Lic. Solís aconseja ir a las ferias libres para conseguir las frutas y vegetales aún a precios más bajos.
Podemos señalar la época de mayor producción de algunas frutas:
Enero: guineo, guayaba, mandarina y mango
Febrero: guineo, sandía, naranja, mandarina y mango.
Marzo: sandía, tamarindo, guineo, melón, marañón, melón, piña, mango y ciruela del país.
1 papaya madura
2 tazas de piña picada
2 tazas de jugo de naranja
Limón en rodajas para adornar
Mezcle todo bien y deje reposar en el refrigerador durante una hora.
pepino y zanahoria, cortados en rodajas delgadas
apio picado
cebolla.
Aparte, vinagreta con 2 cucharadas de yogurt natural.
Vinagreta: sal, pimienta, vinagre.
Una pequeña porción de helado o sorbeto de fruta como capricho para el paladar y los sentidos. Usted puede hacer duros de mango o sorbetos con sandía, naranja y limón, también deliciosos jugos con zanahoria, naranja y apio y trate de que sus niños beban chichas en vez de soda. En el caso de los licuados de frutas, hay que recordar que deben consumirse tan pronto se hace, porque de lo contrario pierden las vitaminas.
Vegetales o legumbres: Estos alimentos de baja densidad calórica enriquecen nuestro menú en fibra, vitaminas y minerales, prácticamente similares a las frutas.
Los vegetales o legumbres, al igual que las frutas, deben ser bien lavados, tratando de no tenerlas mucho tiempo en remojo. A la hora de cocinarlas se usará poco agua y el tiempo justo, y se agregará la sal cuando estén preparados y en lo posible utilizando la presión a cocción o al vapor, pues así se pierde menor cantidad de nutrientes.
En este verano podemos incluir variedad de platos bajos en grasas y elaborados especialmente con vegetales y legumbres. Por ejemplo, una gran variedad de ensaladas (con tuna, pasta, papas, sopa de cremas, zapallo o tomate,etc.), que proporcionan gran cantidad de agua, vitaminas, minerales, hidratos de carbono y otras sustancias no nutritivas pero de importantes beneficios para la salud, conocidas como antioxidantes naturales, que se encuentran mayoritariamente en los alimentos vegetales.
Por ejemplo, una ensalada muy saludable y deliciosa es la de coditos con tuna (a la que puede añadir cuando va a consumirla un yogur o una vinagreta).