El teatro en Panamá crece y coquetea con caras reconocidas como lo hace Broadway con Hollywood. Es así que cada día, más famosos nacionales se suman a la aventura de las tablas y encuentran en ellas su nueva pasión.
Esto precisamente hace Robin Durán, quien ha encontrado en el Teatro un estilo de vida, una carrera que lo llena de satisfacción tras cada función.
Después de su participación en “La abuela quiere boda”, Robin inicia otro proyecto teatral llamado, “Buenas noches, Bettina”.
Esta obra de formato italiano es divertida, bulliciosa, romántica y sobre todo muy original. Cuenta la historia de Vicky, una joven ama de casa, a la que un día se le ocurre escribir una novela con descripciones de escenas pasionales.
La publicación de la misma estallará como una bomba en el medio social en que se desenvuelve la vida de Vicky. El que peor queda, naturalmente, es el esposo.
Robin personaliza a Tony, un chico PlayBoy fanfarrón de sus conquistas, irónico, pero muy simpático, el cual es el mejor amigo de Andrés, el amor de la vida de Vicky. Tony nunca pierde una y se mete en un enredo por enamorar a Vicky.
Robin cuenta que para él fue muy fácil realizar este papel, ya que la práctica hace la perfección.
“Si hay algo que no puedo negar es que lo del teatro me sale como si estuviera hablando contigo”, expresó.
Cabe destacar que este actor elogia el talento de sus compañeros, el cual comparte casi todas las noches en escena.
“Los admiro, son todos unos profesionales y nos llevamos muy bien”, asegura.
En cuanto a seguir en el mundo del teatro, el boxeador cuenta que es como una pasión para él y pretende continuar y hasta incentivar a sus hermanos a desarrollar habilidades teatrales.
“Por supuesto que quiero seguir y meter a mis hermanos, a ellos les encanta como actúo”, dijo.
Además, no dejó pasar por alto que hay infinidades de famosos panameños que desean probar con el teatro.
“Es más, los incentivó a que lo prueben, es una experiencia única”, finalizó.